Can Pizza suma mimbres para para consolidar su crecimiento nacional. La compañía ha incorporado a José Robles Ramírez como nuevo director financiero (CFO), una apuesta clara por dotarse de un equipo directivo de primer nivel capaz de ejecutar con solvencia su ambicioso plan de expansión a tres años.
Este refuerzo en la alta dirección llega en un momento clave para la cadena, que afronta una nueva etapa marcada por la profesionalización de sus procesos, el crecimiento controlado y la expansión fuera de su mercado de origen.
José Robles Ramírez cuenta con una sólida trayectoria de más de 20 años en posiciones financieras de alta responsabilidad, tanto en grandes grupos multinacionales como en compañías del sector hospitality y restauración.
Antes de su incorporación a Can Pizza, Robles fue director financiero del Grupo Barbillón durante más de dos años, donde lideró la planificación financiera, la gestión de tesorería y el control presupuestario en un grupo referente de la restauración en Madrid.
Previamente, desarrolló gran parte de su carrera en Autogrill, donde ejerció durante casi nueve años como director financiero y de ICT, reportando directamente a la dirección general del país y al grupo internacional. En esta etapa participó activamente en la planificación estratégica, análisis de inversiones, elaboración de business plans, control de rentabilidad por líneas de negocio y toma de decisiones en comité de dirección, además de asumir la responsabilidad de los estados financieros, auditorías y sistemas de información.
Su perfil combina visión estratégica, rigor financiero y experiencia operativa, elementos clave para acompañar el crecimiento sostenido que se ha marcado Can Pizza.
Un plan de expansión ambicioso y controlado
Fundada en 2014 en El Prat de Llobregat (Barcelona) por Isaac Aliaga, Max y Stefano Colombo y Lolo Vuoturni, Can Pizza se ha consolidado como un referente de la pizza artesanal en España. Más de diez años después, la marca se prepara para dar el gran salto nacional.
A comienzos de 2025, Abordador Capital, sociedad de inversión con sede en Luxemburgo gestionada por Grégoire Bontoux-Halley, heredero del grupo Carrefour, adquirió el 85% del capital de Can Pizza con el objetivo de impulsar su crecimiento. El 15% restante permanece en manos de los socios fundadores, que continúan vinculados al proyecto en labores de asesoramiento.
El plan estratégico, diseñado a tres años, contempla una inversión de entre seis y siete millones de euros, con el objetivo de duplicar la red de restaurantes, pasando de los diez locales actuales a una veintena, mediante aperturas propias y no franquiciadas.
Madrid es el primer gran foco de crecimiento, con una media prevista de tres aperturas anuales, para posteriormente expandirse a otras zonas de España, especialmente el Levante. El objetivo financiero es claro: alcanzar una facturación de 22 millones de euros en tres años, frente a los 13 millones con los que la compañía prevé cerrar el ejercicio actual.
Un equipo directivo preparado para escalar la marca
La llegada de José Robles Ramírez se suma a la incorporación, en septiembre, de Reyes Giménez como CEO, quien lidera el plan de expansión tras una extensa carrera en grandes grupos de restauración y consumo. Su misión es profesionalizar la estructura, garantizar la coherencia de la marca y escalar el modelo sin perder la esencia artesanal que ha llevado a Can Pizza a ganar reconocimientos como la Mejor Pizza de España 2023 en Madrid Fusión.