Abades cede hasta los 77 M tras perder volumen de negocio en sus áreas de servicio

Operaciones 02/11/2026

Grupo Abades cerró 2025 con una caída de su cifra de negocios del 7,3%. La compañía controlada por Unión de Empresas Abades SL y sus sociedades dependientes registró unos ingresos de 76,9 millones de euros, frente a los 82,96 millones contabilizados en 2024. Sin embargo, el descenso no responde a un deterioro generalizado de su actividad hostelera, sino fundamentalmente a la evolución de su negocio de estaciones de servicio y a los cambios en la explotación de algunos de sus establecimientos.

La explicación aparece en el propio informe de gestión. Abades reconoce que durante 2025 perdió volumen de litros de combustible comercializados como consecuencia del alquiler de seis explotaciones. Esta circunstancia ha tenido un efecto directo sobre la facturación de su negocio de estaciones de servicio, cuya cifra de ingresos pasó de 32,11 millones de euros en 2024 a 22,09 millones en 2025. Es decir, un retroceso del 31,2%, equivalente a algo más de diez millones de euros.

La caída de esta actividad explica buena parte del descenso global de las ventas. El combustible tiene un peso relevante en la facturación consolidada, pero su volumen de ingresos no debe confundirse con su aportación a la rentabilidad: se trata de una actividad con un importante componente de compra de mercancía y, por tanto, con una estructura de ingresos y márgenes distinta a la de los servicios de restauración y hostelería.

Determinados establecimientos y líneas de negocio con una mayor contribución al margen han ganado peso dentro del conjunto

La restauración crece, con el catering como uno de los motores

La evolución del resto de las líneas de negocio dibuja una imagen diferente. Los servicios de restauración y tiendas generaron 39,66 millones de euros, un 10,3% más que los 35,94 millones del ejercicio anterior. Por su parte, los servicios de hospedaje y hostelería alcanzaron los 15,16 millones, frente a los 14,9 millones de 2024, con un avance del 1,8%.

El informe de gestión destaca especialmente el comportamiento del catering, que la compañía identifica como una de las actividades con mejor evolución. Abades atribuye parte de la mejora de sus resultados a la maduración de centros incorporados en ejercicios anteriores, que han ido alcanzando los niveles de actividad previstos y se han convertido en una fuente relevante de recursos.

La empresa también apunta a un cambio en la composición de sus ingresos. Determinados establecimientos y líneas de negocio con una mayor contribución al margen han ganado peso dentro del conjunto de la actividad. Esta modificación del mix comercial, junto con el control de los gastos fijos, ha permitido mejorar el apalancamiento operativo y compensar parcialmente el retroceso de la facturación vinculada al combustible.

Hay, además, un matiz contable importante para interpretar las cifras. Las cuentas presentan por separado las actividades continuadas y las interrumpidas. Si se incorporan estas últimas, la facturación conjunta de Abades asciende a 112,62 millones de euros en 2025, frente a los 116,7 millones de 2024. La reducción real bajo este criterio comparativo es del 3,5%, bastante más moderada que el 7,3% que refleja la cifra de negocios de las operaciones continuadas.

Esta diferencia se explica por la reclasificación de la explotación de determinadas áreas de servicio como actividad interrumpida, después de que el grupo acordara su arrendamiento a un tercero. La compañía mantiene la propiedad de los activos, pero deja de gestionarlos directamente.

Un cambio de modelo en las áreas de servicio

El movimiento más relevante de cara al futuro se produjo en torno a las áreas de servicio. Abades explica que determinados activos de su propiedad fueron alquilados a un tercero por un periodo de 25 años y que, desde el 1 de febrero de 2026, su explotación corresponde a otro grupo empresarial español.

La operación supone un cambio sustancial en el modelo de negocio: en lugar de obtener los ingresos derivados de la explotación directa de las instalaciones, Abades pasa a percibir rentas por su arrendamiento. La compañía considera que la rentabilidad esperada de estos contratos será superior a la que obtenía gestionando directamente los establecimientos y que el acuerdo garantiza ingresos y cobros recurrentes a largo plazo.

Las cuentas de 2025 ya reflejan este cambio de orientación mediante la presentación de esos negocios como operaciones interrumpidas, tanto en el ejercicio actual como en el comparativo de 2024. La actividad reclasificada generó 35,7 millones de euros de facturación en 2025, frente a los 33,74 millones del ejercicio precedente, y aportó un resultado de explotación de 5 millones, frente a los 4,61 millones anteriores. Su resultado después de impuestos fue de 3,64 millones.

La deuda y la liquidez, entre los retos del grupo

Pese al descenso de los ingresos, Abades cerró el ejercicio con un resultado consolidado de 7,81 millones de euros, frente a los 544.245 euros de 2024. El resultado atribuido a la sociedad dominante ascendió a 7,76 millones, frente a los 752.262 euros del ejercicio anterior.

La mejora, no obstante, requiere una lectura más detallada. Uno de los factores que más contribuyó al resultado fue la enajenación de un importante activo, que generó un ingreso contable de 9,08 millones de euros. La propia compañía señala esta operación como uno de los elementos relevantes que explican la evolución positiva del ejercicio.

El balance refleja todavía una situación financiera exigente. A cierre de 2025, Abades acumulaba un pasivo corriente de 40,12 millones de euros y un pasivo no corriente de 44,57 millones. La deuda con entidades de crédito ascendía a 41,55 millones entre el corto y el largo plazo, mientras que los gastos financieros se acercaban a los seis millones anuales.

La memoria reconoce además un fondo de maniobra negativo de aproximadamente 25 millones de euros. Los administradores admiten que esta circunstancia podría generar incertidumbre sobre la continuidad de las operaciones, aunque consideran que los acuerdos alcanzados después del cierre y las previsiones de tesorería permiten reducir ese riesgo.

Entre las medidas previstas figura una reorganización de la financiación bancaria para reducir el coste de la deuda y amortizar anticipadamente préstamos a corto y largo plazo, especialmente los mantenidos con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En el momento de formular las cuentas, la compañía se encontraba completando la formalización de un préstamo sindicado de 45 millones de euros, de los que 13 millones ya habían recibido la aprobación del banco agente.

Abades prevé, además, que los nuevos contratos de arrendamiento de sus áreas de servicio mejoren los flujos de caja. Sus estimaciones apuntan a unos flujos netos de explotación de 12 millones de euros para 2026 y de tres millones para el primer semestre de 2027. El grupo contempla también inversiones en inmovilizado por 2,6 millones de euros, principalmente destinadas al crecimiento del negocio.

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