Hostelería de España ha puesto sobre la mesa sus principales reivindicaciones de cara a las próximas elecciones generales. Entre las medidas dirigidas a mejorar la competitividad del sector destacan dos cuestiones que afectan directamente al día a día de los establecimientos: la reducción y el control del absentismo fraudulento y la lucha contra el intrusismo y la competencia desleal.
La organización empresarial recoge estas propuestas en un documento que aborda también la fiscalidad, los costes laborales, la simplificación administrativa, la formación y la sostenibilidad. El objetivo es adaptar el marco regulatorio a la realidad de un sector compuesto mayoritariamente por pymes, microempresas, negocios familiares y autónomos.
Más herramientas para combatir el absentismo fraudulento
El control del absentismo ocupa un lugar específico dentro del apartado dedicado a empresas, pymes y autónomos. Hostelería de España propone reformar el marco inspector de la Tesorería General de la Seguridad Social y de la Inspección de Trabajo para mejorar el control de las situaciones de absentismo fraudulento.
La patronal plantea, además, dotar a las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social de una mayor capacidad de seguimiento y gestión asistencial. La intención es reforzar los mecanismos de control y mejorar la gestión de las bajas laborales que puedan presentar indicios de fraude.
La patronal propone mejorar el control del fraude y agilizar los procesos asistenciales
La propuesta se acompaña de un plan especial para agilizar los diagnósticos y las rehabilitaciones durante los procesos de incapacidad temporal. En concreto, la organización reclama habilitar a las mutuas para realizar pruebas y tratamientos de rehabilitación, con el propósito de reducir las listas de espera, agilizar las altas cuando procedan y disminuir el coste que las bajas representan para las empresas.
La reivindicación conecta con una de las preocupaciones de los establecimientos hosteleros: la dificultad de organizar plantillas y cubrir turnos cuando se producen ausencias, especialmente en negocios pequeños, donde la falta de un trabajador puede tener un impacto directo en el funcionamiento diario.
Hostelería de España plantea estas medidas como una reforma de los mecanismos de seguimiento y asistencia, vinculada a una mayor eficiencia del sistema sanitario y de incapacidad temporal. El documento no propone eliminar la protección de los trabajadores que necesitan una baja médica, sino mejorar el control del fraude y agilizar los procesos asistenciales.
Frente al intrusismo: mismas reglas para todos
La segunda gran reivindicación pasa por combatir la competencia desleal y la economía sumergida. Hostelería de España considera que determinados modelos de negocio y actividades gastronómicas operan con exigencias regulatorias distintas a las que soportan bares y restaurantes tradicionales, como son los llamados mercaurantes o foodtrucks.
La patronal resume su planteamiento en un principio: «a misma actividad, mismas reglas». La propuesta pretende evitar que operadores que desarrollan actividades de restauración compitan con los establecimientos reglados sin asumir las mismas obligaciones fiscales, sanitarias, laborales y medioambientales.
Entre los casos señalados figuran los espacios de degustación abiertos al público en centros comerciales, clubes y asociaciones. La organización solicita que la comida y la bebida consumidas en estos espacios estén sometidas a la misma normativa que se exige a bares y restaurantes cuando la actividad sea equivalente.
También reclama actuar sobre las ferias y los macroeventos gastronómicos itinerantes que, según denuncia, pueden comercializar alimentos sin una equiparación suficiente de las obligaciones fiscales y del cumplimiento de la normativa sanitaria, laboral y medioambiental.
Otro de los ámbitos que identifica es la preparación de comidas en domicilios particulares cuando existe una actividad económica. Hostelería de España considera que estas prácticas pueden constituir competencia desleal y economía sumergida, además de plantear riesgos para la seguridad alimentaria y los derechos de los consumidores.
La organización pide, por tanto, una respuesta fiscal y normativa que permita combatir estas situaciones y garantizar unas condiciones de competencia homogéneas. La cuestión no se limita a la actividad de los restaurantes: también afecta a la trazabilidad de los alimentos, la seguridad de los clientes y el cumplimiento de las obligaciones empresariales.
Equiparar las exigencias sanitarias y las licencias
La lucha contra el intrusismo se extiende también al ámbito de la regulación higiénico-sanitaria. Hostelería de España propone revisar el Real Decreto 1021/2022, de 13 de diciembre, para equiparar las exigencias aplicables a la producción de comidas destinadas al consumo en el establecimiento, para llevar o para servir en otros lugares.
El documento plantea que estas actividades cumplan requisitos higiénicos, sanitarios, laborales, fiscales y de licencias de actividad equivalentes cuando desarrollen una actividad económica comparable.
Asimismo, la patronal defiende que detrás de una actividad económica exista un empresario o autónomo responsable, como sucede en el resto de las actividades mercantiles.
El planteamiento busca evitar que la diversificación de los canales de comercialización alimentaria genere diferencias de obligaciones entre operadores que ofrecen servicios similares. Para la hostelería tradicional, la cuestión es especialmente relevante en un entorno en el que la restauración convive con nuevos formatos de venta y consumo de alimentos.
Menos costes y más seguridad para las pymes
Las propuestas sobre absentismo e intrusismo se integran en una agenda más amplia de reducción de costes y mejora de la competitividad. Hostelería de España reclama contener el incremento de las cotizaciones sociales, promover bonificaciones a la contratación e incentivar el empleo joven. También solicita adecuar la contratación a la estacionalidad de las campañas turísticas.
En el ámbito fiscal, defiende mantener el IVA reducido del 10% para la hostelería y eliminar el sobrecoste de cotización de 31,22 euros por día trabajado que el documento atribuye a la contratación de trabajadores extras.
La organización también pide simplificar los trámites administrativos para pymes, microempresas y autónomos, y crear una Dirección General de Industrias de Hostelería y Turismo dentro del Ministerio de Industria y Turismo, con presupuesto propio y capacidad para coordinar las políticas públicas relacionadas con la actividad.
El conjunto de medidas parte de una realidad empresarial que la patronal considera determinante: el peso de los pequeños negocios en el tejido hostelero y su limitada capacidad para absorber incrementos de costes, cargas burocráticas o diferencias regulatorias.
Una agenda sectorial para la próxima legislatura
Con estas propuestas, Hostelería de España lleva al debate electoral una agenda que combina la defensa de la actividad empresarial con la petición de mecanismos de control más eficaces. El absentismo fraudulento y el intrusismo aparecen como dos de los ámbitos en los que reclama cambios normativos y administrativos.
Por un lado, pide reforzar la inspección y la capacidad de seguimiento de las bajas laborales, junto con una mayor agilidad en los diagnósticos y las rehabilitaciones. Por otro, reclama que las actividades de restauración estén sometidas a obligaciones equivalentes cuando compitan en el mismo mercado, con independencia del formato comercial elegido.
La aplicación de estas medidas dependerá de las decisiones que adopten las administraciones competentes y, en su caso, de las reformas normativas que se impulsen durante la próxima legislatura. Las propuestas sitúan así dos preocupaciones empresariales —el coste de las ausencias laborales fraudulentas y las diferencias de obligaciones entre operadores— entre los asuntos que la patronal quiere trasladar a la agenda política.
