La cumbre de la OTAN pone patas arriba la hostelería madrileña

La cumbre de la OTAN pone patas arriba la hostelería madrileña

Publicado el miércoles 29 de junio del 2022
miércoles 29 de junio del 2022

A pesar de las advertencias y prevenciones del Ayuntamiento de Madrid, parte de la ciudad ha colapsado debido a los trastornos ocasionados por la cumbre de la OTAN. Además de las principales zonas afectadas, algunos servicios se han visto afectados por las restricciones a la movilidad y cortes de tráfico, incluyendo la hostelería.

Al margen de la decisión de desmontar las terrazas de la Plaza Mayor durante la tarde de este martes por «motivos de seguridad» y para servir de aparcamiento a los coches de los invitados, en líneas generales los negocios de restauración están padeciendo las consecuencias de esta celebración.

Fuentes de Hostelería de Madrid indican que, si bien no han recibido ninguna directriz para cerrar restaurantes y bares de la ciudad, muchos comercios sufren la falta de clientela o cancelación de reservas.

Sobre la menor afluencia de público, señalan como causa más que posible a las recomendaciones a teletrabajar en la medida de lo posible y evitar las zonas más concurridas del centro, efectuadas por parte del consistorio madrileño en los últimos días. Hasta el punto que muchos negocios situados alrededor de Ifema, donde el perímetro de seguridad alcanza los tres kilómetros, asumen que estos tres días de cumbre la actividad no alcanzará para cubrir costes siquiera.

Hay negocios que asumen días de pérdidas y proveedores que no repartirán hasta finales de semana

Por parte de los comercios de restauración cercanos a los 43 hoteles de las delegaciones internacionales que se han desplazado hasta Madrid, la situación no es tan pesimista. Sin embargo, los locales de estas zonas descartan que vayan a verse beneficiados por estos huespedes de alto rango.

A este respecto, hay que tener en cuenta que las previsiones hablaban de un impacto positivo de medio millón de euros en la actividad hostelera. Son previsiones que no tienen en cuenta el descenso de turistas registrado en los últimos días ante la cita diplomática.

En Madrid hay en torno a 5.000 restaurantes con una capacidad de 250.000 comensales y, en teoría, eran este tipo de establecimientos los que se iban a ver más directamente beneficiados por la realización del evento.

Desde el principio, estas previsiones han estado más orientadas al modelo del lujo. Tanto por parte de la restauración de nivel medio-alto, con un gasto medio por persona por encima de los 50 euros, como por los hoteles, donde la ocupación llega al 70% en hoteles de más de 4 estrellas.

Pero si hay un aspecto en el que se refleja este grado de incertidumbre, es en la cadena de suministros. Según la información contrastada por este medio, numerosos proveedores han tenido dificultades para llevar sus cargamentos por diversos puntos de la capital. De hecho no son pocos los distribuidores que han contactado con negocios hosteleros para comunicarles que no retomarán los pedidos hasta finales de semana, una vez finalizada la cumbre. «El lunes me dijeron que encargara todo de una vez y ahora me toca estar pendiente toda la semana», se queja un hostelero.

Con todo, son circunstancias ya previstas por Hostelería Madrid, que hace unos días selañó que el consumo interno de la población y del turismo se vería afectado durante esa semana debido a las estrictas medidas de seguridad. “Nuestros hosteleros sufrirán, asimismo, problemas logísticos y de accesibilidad de sus clientes habituales”, avisó.

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