Grupos de restauración organizada pasan a la acción para lograr el servicio 24 horas en Madrid

Grupos de restauración organizada pasan a la acción para lograr el servicio 24 horas en Madrid

martes 03 de enero del 2023

En Madrid es posible desayunar durante todo el día y cenar fuera a altas horas de la noche. La capital española rivaliza desde hace años con Nueva York por el apodo de la ciudad que nunca duerme, con una de las vidas nocturnas más animadas de Europa. Sin embargo, y paradójicamente, una de las actividades que no están permitidas es comer de madrugada en el interior de los establecimientos de restauración.

La restricción se remonta a la Ley 17/1997 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de la Comunidad de Madrid, que regula el horario general de apertura y cierre de los locales y establecimientos relacionados con la restauración. A pesar de las distintas modificaciones que se han llevado a cabo desde su entrada en vigor, casi siempre en favor de una mayor libertad horaria, la franja nocturna es la más limitada en la actualidad. Hasta el punto que a partir de las dos de la mañana los restaurantes pueden servir comida para llevar, pero no para consumir en su local.

«Madrid es la comunidad de España más restrictiva para la restauración». Con esta contundencia se expresa un directivo del sector al referirse a una limitación horaria que no se da en otras regiones españolas. Ni siquiera la orden aprobada por el gobierno autonómico el pasado abril, que permitía adelantar el horario de apertura de discotecas y cafés y restaurantes durante el día, abrió la mano al respecto.

De acuerdo con la actual normativa, debe transcurrir un período mínimo de seis horas entre el cierre de un establecimiento y la subsiguiente apertura. En la práctica, supone que si un negocio cierra a las dos de la mañana, no puede abrir hasta las ocho. Restricción que afecta a todo el sector, pero sobre todo a los modelos de restauración como los planteados por McDonald´s, Five Guys o Grupo Redbar. Aunque todos operan locales que abren hasta primera hora de la mañana, perjudica especialmente a este último, cuyo negocio se centra en el servicio 24 horas y cocina non stop. Para algunos de ellos, las ventas en horario nocturno suponen más del 15% de su facturación anual.

La restricción horaria afecta a los modelos de restauración como los planteados por McDonald´s, Five Guys o Grupo Redbar

Ante esta situación, varios grupos de restauración organizada han decidido pasar a la acción y ejercer una presión para lograr la liberalización de los horarios de actividad nocturna. Según informan fuentes del sector a Sivarious, con Redbar a la cabeza, reclaman al Gobierno de la Comunidad de Madrid que permita la disponibilidad de la restauración 24 horas, sin limitación alguna. El grupo se ha lanzado a liderar el cambio normativo tras encontrarse de lleno con este impedimento a raíz de la apertura de su primer local en Madrid, un espacio de 1.000 metros cuadradados por la Plaza de España.

Hasta la fecha, se han mantenido reuniones con las principales asociaciones sectoriales, que han recibido con interés las demandas de estos grupos. Su intención es ir de la mano con los representantes de la hostelería para sumar fuerzas como colectivo. Como base de su reclamación, defienden la necesidad de ofrecer un servicio normalizado al 15% de los empleados de España que trabajan en horario nocturno. Una medida de la que se aprovecharía toda la restauración, incluida la independiente.

«Teniendo en cuenta que hay 3 millones de trabajadores en esta franja nocturna, amén del resto de ciudadanos que requieren de estos servicios, en su tiempo de ocio, hablamos de dar servicio a cerca de 6 millones de personas», indican las fuentes consultadas. Así, con un consumo de tan sólo el 15%, es decir 900.000 personas, a un importe medio de 14 euros diarios por 365 días, tendría un impacto aproximado de 4.600 millones de euros, con una generación de empleo de cerca de 100.000 personas.

Para ello, piden volver a modificar la normativa, como ya se hizo el año pasado. No obstante, en la elaboración de ese proyecto la comunidad tuvo muy en cuenta el descanso y la tranquilidad de los entornos vecinales en los que se ubican los establecimientos abiertos al público. De hecho, tan sólo se hayan modificaron los horarios de apertura y que, en opinión del ejecutivo madrileño, eran los menos problemáticos.

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