Perelada vuelve a asomarse al escaparate global del vino con una fuerza renovada. La bodega ampurdanesa (D.O. Empordà) ha escalado hasta el puesto 22 del ranking World’s Best Vineyards, consolidándose entre los 50 destinos enoturísticos más inspiradores del planeta apenas un año después de debutar en la clasificación en el número 57. El salto es significativo y coincide con un momento clave en la estrategia de expansión internacional del grupo. La inversión constante, la diversificación y la vocación exportadora se erigen como los pilares de una estrategia que quiere proyectar en los mercados más exigentes.
La lista —vinculada al universo 50 Best y considerada una de las más influyentes del sector— se dio a conocer el 19 de noviembre en un acto celebrado en Amelia Park Wines, en Margaret River (Australia Occidental). Allí, ante enólogos, propietarios y prescriptores de múltiples países, Perelada se confirmó como una de las ocho únicas bodegas españolas que han logrado colarse en la edición de 2025. El ranking, elaborado por el grupo editorial William Reed, recoge las valoraciones de más de 500 expertos repartidos por los cinco continentes.
“Formar parte de esta selección global avala la excelencia, el esfuerzo en innovar y el compromiso con el territorio que la familia Perelada ha demostrado a lo largo de su trayectoria”, señaló Javier Suqué, presidente del Grupo Perelada. Desde que la bodega inauguró sus nuevas instalaciones en 2022, recibe aproximadamente 25.000 visitantes al año, un flujo que la impulsa como uno de los proyectos de enoturismo más destacados del mundo.
Un crecimiento sostenido que se traduce en inversión
El reconocimiento internacional coincide con un cierre de ejercicio sólido. El grupo Perelada & Chivite ha superado los 61 millones de euros de facturación en 2024, afianzando una senda ascendente que viene marcada por la diversificación y la apuesta por mercados exteriores. La familia Suqué Mateu mantiene el pulso inversor: el consejo de administración ha aprobado una nueva partida millonaria destinada a innovación y expansión.
La compañía considera vital reforzar su presencia más allá de las fronteras españolas
En un contexto global complejo para el vino —caída del consumo, tensiones geopolíticas, costes al alza— la compañía considera vital reforzar su presencia más allá de las fronteras españolas. En el último año, las ventas internacionales han crecido, confirmando la pertinencia de una estrategia volcada en la exportación.
Así lo defendió recientemente Rocío Muñoz, directora de exportación del grupo, durante el Foro Empresarial de Prensa Ibérica celebrado en Peralada. Muñoz habló de un sector que se mueve entre la incertidumbre y el estancamiento del consumo, pero también de las oportunidades que afloran para quienes saben diferenciarse: “Beber menos, pero mejor”, sintetizó, abogando por vinos de mayor valor y profunda identidad territorial.
Diversificación para anticipar al mercado
La hoja de ruta incluye nuevas categorías y productos capaces de captar un público cambiante. El grupo ha incorporado bebidas a base de uva parcialmente o totalmente desalcoholizadas, un segmento en crecimiento impulsado por factores normativos y nuevas tendencias de consumo. Aunque no pueden etiquetarse legalmente como vino, Perelada & Chivite los considera un nicho estratégico.
A ello se suma la incursión en perfiles poco habituales dentro de ciertas denominaciones, como los blancos elaborados en zonas tradicionalmente asociadas al tinto. La apuesta responde a una evolución del gusto internacional y a la necesidad de adaptarse sin sacrificar las variedades autóctonas ni el estilo propio de cada bodega del grupo.r.
