El Gobierno portugués ha aprobado un plan para desinvertir hasta un 44,9 % de TAP, reservando un 5 % adicional para sus trabajadores, mientras mantiene al menos el 50,1 % en manos del Estado. Para presentar una oferta se exige que los candidatos sean compañías de gran tamaño: al menos 5.000 millones de euros de ingresos en uno de los últimos tres años y experiencia demostrada en aviación.
El objetivo oficial de Lisboa es recuperar parte de los 3.200 millones de euros inyectados en TAP durante la pandemia, y al mismo tiempo garantizar que el comprador respete el hub de Lisboa, las rutas estratégicas (como Brasil o países de habla portuguesa) y el carácter nacional de la aerolínea.
En los últimos días se han concretado tres grandes aspirantes. El primero en mover ficha fue Air France-KLM al presentar una declaración de interés formal ante Parpública, la sociedad portuguesa que gestiona la privatización. Desde su «interés fuerte y continuado», el grupo franco-holandés deberá propuesta deberán mostrar no solo su oferta económica, sino también su plan para fortalecer la flota, invertir en mantenimiento, comprometerse con combustibles sostenibles, y garantizar el empleo y la identidad portuguesa de la aerolínea.
De ganar, podría haber un cambio interesante: TAP podría pasar a la alianza SkyTeam, lo que implicaría un reordenamiento de alianzas estratégicas en Europa.
También ha formalizado su interés Lufthansa Group. Su presidente, Carsten Spohr, ha declarado que quieren “una asociación a largo plazo” para reforzar la conectividad global portuguesa, proteger la identidad portuguesa de TAP y asegurar un crecimiento sostenible. En su caso, ya tiene una presencia importante en Portugal —sus aerolíneas operan muchas rutas desde y hacia el país, y emplean a varios centenares de trabajadores locales.
IAG, propietario de aerolíneas como British Airways e Iberia, ha enviado una carta de interés a Parpública, justo antes de que finalice el plazo. No obstante, más allá de ser una mera declaración pura y simple, advierte que hay “varios términos” que deben ser aclarados antes de comprometerse con la inversión.
Según IAG, TAP tiene “potencial significativo” dentro de su modelo descentralizado, que según ellos encaja con la ambición del Gobierno portugués de proteger la aerolínea. La compañía defiende que su historial de inversiones fortalece no solo sus aerolíneas, sino también a las economías locales y a los empleados.
Fases y calendario del proceso
La fecha límite para presentar estas “declaraciones de interés” era el 22 de noviembre de 2025. A partir de entonces, Parpública tiene 20 días (hasta el 12 de diciembre) para elaborar un informe con los interesados y su capacidad para cumplir los requisitos.
Una veez hayan sido declarados elegibles podrán presentar propuestas no vinculantes, que deberán incluir precio, plan financiero, estrategia operativa, etc. La evaluación de las ofertas, además del precio, se centrará en la sostenibilidad (combustibles verdes), el compromiso con el empleo, la flota y la visión a largo plazo. Así, se espera que el proceso se prolongue hasta inicios de 2026, aunque la fecha concreta puede depender de aprobaciones regulatorias.
El Gobierno portugués ha diseñado la privatización para maximizar no solo la venta, sino que el socio aporte valor estratégico. No se trata solo de recibir dinero, sino de que el comprador respete condiciones clave como el hub de Lisboa y mantenga rutas clave. Asimismo, todos los candidatos parecen condicionar su interés a condiciones estratégicas y operativas antes de firmar.