El Grupo Trapío, referente familiar de la restauración barcelonesa con 35 años de historia marcada por el producto, la calidad y el servicio, vuelve a´crecer en Barcelona. Y lo hace dando un paso firme en la escena gastronómica de la ciudad. Tras el éxito de Alrevés —su concepto más reciente, inaugurado en 2023— la compañía presenta Puerto Fuego, un proyecto que nace con una premisa clara: recuperar el valor de lo esencial
Puerto Fuego propone una cocina honesta, directa y sin artificios, donde el marisco fresco, los arroces preparados al momento y el sabor inconfundible de la brasa son los pilares fundamentales. El propósito es tan simple como rotundo: devolver al producto el lugar que merece, sin máscaras, sin exceso de técnica, sin distracciones.
Situado en la zona alta de Barcelona, Puerto Fuego quiere ser un lugar cercano y accesible para quienes buscan calidad sin solemnidad: ejecutivos que almuerzan fuera a diario, familias que disfrutan del fin de semana y grupos de amigos que desean compartir buena mesa en un ambiente relajado.
El grupo defiende producto y servicio como filosofía
El corazón de Puerto Fuego late al ritmo de su barra de mariscos, abastecida de producto fresco que llega cada día, y de su cocina vista, donde los arroces —secos, melosos y caldosos— se preparan al momento. A ello se suma la brasa, que otorga profundidad, aroma y textura a pescados, mariscos y cortes seleccionados.
La propuesta se construye sobre una idea que el Grupo Trapío ha defendido durante décadas: cuando el producto es bueno, la mejor técnica es la que no lo esconde.
Un restaurante informal y mediterráneo
Puerto Fuego quiere recuperar la esencia de los restaurantes marineros mediterráneos y adaptarla a un entorno urbano y actual. El resultado es un espacio informal, luminoso, cálido y pensado para compartir, donde la experiencia gira alrededor del disfrute: mesas amplias, ritmo ágil, servicio cercano y una carta que invita a la sobremesa.
Con unos objetivos de facturación de 8 millones de euros en 2024, Puerto Fuego supone el cuarto proyecto en Barcelona del grupo liderado por Jorge Gay de Montellà, tercera generación familiar, tras Alrevés, Trapío y Tangana. Todos ellos en locales y ubicaciones muy seleccionadas. Además, mantiene en cartera cuatro restaurantes más en la provincia de Girona, entre ellos el Schlerbeck, en Villa Paulita (Puigcerdà).
