Papa Johns se zambulló en España en 2015 animado por la corriente favorable en el sector de Pizza QSR. Antes de que pudiera aclimatarse, se vio envuelto dentro de un torbellino de pandemia, inflación y crisis varias del que le ha llevado varios años conseguir sacar la cabeza. Tras una década de presencia en el mercado, la cadena se plantea su presencia desde una estrategia más sosegada y selectiva.
Los objetivos de Papa Johns España se han ido adaptado a las circunstancias cambiantes de un mercado incierto. Si en 2021, operando 85 puntos venta en la Península Ibérica, arrancaba un proyecto de subfranquiciados con la intención de alcanzar los 210 locales en 2025, lo cierto es que a día de hoy apenas ha extendido su red. A abril de 2026, la cadena proyecta un nuevo plan de expansión que proyecta alcanzar los 150 locales en todo el territorio nacional para 2029.
Con un ritmo de 40 nuevas aperturas previstas para los próximo cuatro años, Papa Johns confía en alcanzar este hito mediante una estrategia que sitúa la franquicia y la reconversión de locales como ejes principales.
La compañía da así un paso al frente en su estrategia de crecimiento en España, apostando por reforzar su capilaridad con un enfoque más medido. Este nuevo plan no solo redefine sus objetivos cuantitativos, sino también la manera de alcanzarlos, priorizando ubicaciones con mayor potencial y modelos operativos más eficientes.
El anuncio coincide con el despliegue de tres nuevos puntos de venta clave que marcarán la agenda de la marca antes del inicio del verano. En San Sebastián, la compañía abrirá una tienda propia estratégica en la Avenida de Barcelona, consolidando su apuesta directa por el norte del país en el mes de mayo. A esta se sumará una nueva franquicia en Granada, en la céntrica Plaza de Gran Capitán, reforzando su presencia en Andalucía. Por último, Cáceres acogerá el desembarco de la marca en Extremadura con una nueva franquicia prevista para el verano de 2026, reflejo del interés creciente de inversores locales.
Este impulso forma parte de una nueva etapa liderada por Iván Martín, recientemente incorporado como director de Expansión y Franquicias para España y Portugal. Su llegada ha contribuido a dinamizar la relación con los socios franquiciados y a optimizar los procesos de crecimiento, facilitando la entrada en nuevas provincias con una estructura más sólida, así como la captación de nuevos operadores y la consolidación de un ecosistema de partners alineado con los estándares de la marca.
Más allá de las cifras, el plan busca generar un impacto tangible en el territorio. Cada nueva apertura contribuirá a la creación de empleo y al dinamismo del sector de la restauración organizada, manteniendo como eje central la calidad del producto y la filosofía de la marca basada en “Mejores Ingredientes. Mejor Pizza”.
Una de las claves de esta nueva hoja de ruta es el programa de reconversión de locales. Tras frenar una política de expansión agresiva centrada en poblaciones de menor densidad, la compañía retomó en 2024 su crecimiento con un enfoque más selectivo. La transformación de establecimientos de otras marcas de pizza QSR para operar bajo su enseña se ha convertido en una palanca fundamental, siguiendo una estrategia ya aplicada por otros operadores del sector.
Mejoras operativas
Este cambio de rumbo empieza a reflejarse en los resultados. Aunque el ejercicio 2024 aún se cerró con pérdidas, estas se redujeron de forma significativa hasta los 1,96 millones de euros, frente a los 2,9 millones registrados en 2023. La mejora responde al impacto de diversas medidas operativas implementadas en los últimos años.
Entre ellas destacan la implantación de un nuevo modelo de gestión de personal en tienda, la reducción de los costes de la oficina central, la renegociación de contratos de suministro y un mayor control del consumo. Todo ello ha permitido mejorar la eficiencia sin necesidad de cerrar establecimientos, algo que la cadena ha evitado en los dos últimos ejercicios.
En paralelo, las ventas han mostrado una evolución positiva. En 2024, la compañía registró un incremento del 4,8%, hasta alcanzar los 52,1 millones de euros, impulsado por el crecimiento del sistema total y el desempeño de los locales propios. El importe neto de la cifra de negocio se situó en 54,9 millones de euros, frente a los 51,9 millones del año anterior.
Desde la marca señalan que cerraaron 2025 con el mayor crecimiento del sector QSR (Quick Service Restaurants) en España y Portugal, según el último informe de Ameba Research, que compara la evolución de más de 34 marcas de restauración organizada en ambos mercados. Una mejora apoyada en los indicadores de conocimiento y consideración de marca en España, según resultados de Toluna Brand Tracker,
