Papa Johns ha encontrado en la eficiencia operativa y en un cambio de enfoque estratégico la palanca para reactivar su crecimiento en España. Tras varios ejercicios marcados por la contención y la optimización interna, la cadena de pizzerías cerró 2024 cumpliendo los objetivos fijados y sentando las bases para una expansión más sostenible, con la franquicia y la reconversión de locales como ejes principales.
El ejercicio concluyó con un EBITDA aproximado de 2,4 millones de euros, resultado directo de los programas de reducción de costes y optimización de operaciones iniciados en 2022 y mantenidos durante 2023 y 2024. Estas medidas, aplicadas tanto en tienda como en fábrica y oficinas de soporte, han permitido consolidar un modelo de gestión más robusto y eficiente.
La evolución del negocio en 2024 ha sido desigual a lo largo del año. Mientras que el primer semestre se caracterizó por un nivel de actividad estable, la segunda mitad mostró una clara aceleración, con un repunte significativo en el último trimestre y crecimientos mensuales de doble dígito.
En términos de ventas, la compañía registró un incremento total del 4,8%, hasta alcanzar los 52,1 millones de euros, impulsado por un crecimiento del 5,4% en el sistema total y del 3,4% en las ventas de locales propios. El importe neto de la cifra de negocio a cierre del ejercicio se situó en 54,9 millones de euros, frente a los 51,9 millones del año anterior.
La clave de estas cifras se encuentra en un programa de reconversión de locales. Tras frenar una política de expansión agresiva centrada en poblaciones de menor densidad, Papa Johns ha retomado en 2024 su plan de crecimiento, esta vez con un enfoque más selectivo y rentable. La reconversión de establecimientos de otras marcas de QSR pizza para operar bajo su emblema ha sido clave en esta nueva etapa. Se trata de una estrategia similar a la implantada en su día por otros operadores del mismo segmento.
Así, la primera reconversión se materializó en febrero de 2024 en Tres Cantos, seguida por las aperturas de Aguadulce y Santander. A estas se suman los nuevos locales impulsados por acuerdos de financiación con Inmobiliaria Lanca, que permitieron la apertura de Benidorm en julio de 2024 y la inauguración de Logroño en febrero de 2025. La compañía prevé además una nueva apertura en Vitoria bajo este mismo modelo en los próximos meses.
La franquicia ha adquirido un papel cada vez más relevante dentro de la estrategia de crecimiento. A cierre de 2024, Papa Johns contaba con 14 subfranquicias, frente a las 11 del año anterior, dentro de una red total de 86 restaurantes abiertos (82 en 2022). La compañía explota establecimientos propios en España bajo licencia de la marca y presta servicios de asesoramiento a franquiciados en España y Portugal.
Menos pérdidas y foco en la rentabilidad
Aunque el resultado de explotación de 2024 todavía arroja pérdidas, estas se han reducido de forma notable. La compañía cerró el ejercicio con pérdidas de 1,96 millones de euros, frente a los 2,9 millones registrados en 2023. Una evolución que, si bien aún no es suficiente, refleja el impacto positivo de las medidas operacionales implementadas en los últimos años.
Entre ellas destacan la implantación de un nuevo modelo de gestión de personal en tienda, la reducción del coste de soporte de la oficina central, la renovación de contratos de suministros y una mayor disciplina en el control y seguimiento del consumo. Todo ello ha permitido mejorar la eficiencia sin recurrir al cierre de tiendas, algo que la cadena no ha tenido que hacer en los dos últimos ejercicios.
A 31 de diciembre de 2024, Papa Johns tenía 84 restaurantes arrendados, con contratos firmados entre 2016 y 2023 y vencimientos que se extienden hasta 2035. El gasto por arrendamientos operativos —que incluye locales, vehículos y maquinaria— ascendió a 3,5 millones de euros, frente a los 3,24 millones del ejercicio anterior.
