Meliá Hotels International ha cerrado un sólido tercer trimestre, impulsado por el buen comportamiento de sus destinos mediterráneos. Los resultados presentados por la compañía confirman que España y el sur de Europa se afianzan como los principales motores del grupo, que ha logrado mantener su crecimiento en ingresos y rentabilidad en un contexto de moderación económica y menor impacto de grandes eventos internacionales respecto al año anterior.
Siguiendo los resultados del tercer trimestre de la compañía, los ingresos sin plusvalías ascendieron a 616,6 millones de euros, registrando una subida del 5,6%, impulsados por una temporada estival muy positiva. Por otro lado, el Ebitda sin plusvalías alcanzó 192,2 millones de euros, lo que representa una subida del 2,1%, mientras que el resultado consolidado hasta septiembre se situó en 150,9 millones, un 27,2% más que en 2024. En el conjunto del ejercicio, el RevPAR aumentó un 5,2%, mientras que el ebitda sin plusvalías alcanzó los 435,7 millones de euros, un 2,3% más que en 2024.
En palabras de Gabriel Escarrer, presidente y consejero delegado de la hotelera: “El cierre del tercer trimestre confirma la buena evolución de Meliá en un periodo marcado por la solidez del turismo nacional e internacional y por la consolidación de una saludable tendencia a la normalización del crecimiento de la demanda, tras unos años de aceleración sin precedentes, demostrando solidez a pesar de la volatilidad geopolítica y macroeconómica del entorno”.
España y el sur de Europa impulsan los resultados de Meliá
Es importante destacar que el mercado español vuelve a ser el eje central del negocio presidido por Escarrer. Los hoteles vacacionales en las Islas Canarias y Baleares registraron un desempeño sobresaliente, destacando especialmente el crecimiento en Menorca y la consolidación de los destinos de Tenerife y Gran Canaria. La inauguración del Paradisus Fuerteventura refuerza la apuesta del grupo por el segmento de lujo en el archipiélago.
En conjunto, los hoteles en España registraron una ocupación media del 75,1% y un RevPAR de 128,8 euros, un 9,6% superior al año anterior. La demanda nacional y la del Reino Unido siguen siendo las más relevantes, mientras que el turismo estadounidense continúa ganando peso gracias a la mejora de la conectividad aérea con varias ciudades españolas.
Mientras tanto, en el segmento urbano, Madrid y Sevilla se beneficiaron de una intensa actividad congresual y de eventos internacionales, que contribuyeron a elevar la ocupación y las tarifas medias. En cambio, Barcelona registró un desempeño más moderado por la menor celebración de grandes eventos como la Copa América o el congreso ESMO.
El sur de Europa, aliado estratégico de Meliá
Fuera de España, los países del sur de Europa también aportaron buenos resultados. En Francia, pese a la normalización tras los Juegos Olímpicos de 2024, los hoteles de The Meliá Collection lograron mantener altos niveles de ocupación gracias a la sólida demanda de ocio y la celebración de congresos médicos.

En Italia, el desempeño fue mixto. Por un lado, Milán destacó por la fuerte actividad MICE asociada a la Fashion Week y al Gran Premio de Fórmula 1, mientras que Roma mostró una evolución más moderada. El Reino Unido, por su parte, continúa siendo uno de los mercados europeos más dinámicos, con Londres a la cabeza gracias al crecimiento sostenido en tarifas y ocupación, y un RevPAR que se incrementó un 6,7%respecto al año anterior.
El atractivo mediterráneo como valor estructural de la cadena hotelera
Más allá de los números, con sus resultados en el tercer trimestre del año, Meliá confirma la fortaleza estructural del turismo en el Mediterráneo. La preferencia por el ocio de calidad, las estancias en hoteles de categoría superior y las experiencias personalizadas siguen marcando la tendencia del viajero postpandemia.
El grupo balear, que opera más de 140 hoteles en España y más de 360 en todo el mundo, aprovecha esta dinámica con una estrategia centrada en la gestión activa de precios, el crecimiento en el segmento premium y el refuerzo del canal directo, que ya supone casi el 48% de las ventas totales.
De cara al último trimestre del presente ejercicio, Meliá anticipa un final de año positivo, especialmente en las Islas Canarias, donde la temporada invernal mantiene un ritmo de reservas sólido. En las principales ciudades españolas, la actividad corporativa y MICE continúa creciendo, mientras la compañía prepara reformas estratégicas como la del Gran Meliá Don Pepe, con una inversión estimada de 40 millones de euros.