Desencallar un negocio no consiste únicamente en volver a ponerlo en movimiento. Antes hay que quitar peso, corregir el rumbo y, en ocasiones, tomar decisiones incómodas para recuperar la capacidad de avanzar. En Compañía del Trópico de Café y Té, ese proceso ha pasado por adelgazar la red, ajustar costes y alquileres y reforzar el balance. Las cuentas de 2025 ponen ahora cifras a esa transformación y muestran una compañía que todavía pierde dinero, pero que empieza a reducir el agujero operativo y neto.
El grupo ya había dado por superada la «tormenta financiera» el pasado mes de abril, después de culminar un proceso de saneamiento orientado a mejorar la rentabilidad y optimizar su red. En 2025, la compañía cerró 17 establecimientos —siete propios y diez franquiciados— frente a nueve aperturas, priorizando la rentabilidad sobre el volumen. A finales de este mismo año, llevó a cabo una integración para una estructura más cohesionada y competitiva, unificando marcas por segmentos.
A esa racionalización se sumó el ajuste de la estructura financiera. Las cuentas reflejan cómo el accionista mayoritario, PHI Fund III, FCR, continuó respaldando el proyecto mediante financiación y operaciones destinadas a reforzar el patrimonio. De hecho, durante 2025 el socio concedió dos préstamos por un importe conjunto de 1 millón de euros, mientras que se capitalizaron aportaciones realizadas como préstamos en 2024 y 2025 por un total de 4,08 millones de euros. La propia memoria señala que esta operación permitió mejorar la situación patrimonial y reordenar el patrimonio de cara a 2026.
El siguiente paso es conseguir que ese negocio ya desencallado avance por sí mismo
El movimiento financiero se completó con una operación de saneamiento del capital. A 31 de diciembre de 2025, Compañía del Trópico redujo su capital social para compensar pérdidas y dotar reservas y, en la misma fecha, aprobó una ampliación de capital cuyo desembolso alcanzó 999.999 euros, íntegramente asumida por PHI Fund III. En febrero de 2026 se produjo una nueva ampliación por 499.999 euros, también suscrita por el mismo accionista.
Menos negocio, pero menor pérdida
La radiografía de 2025 muestra que el ajuste todavía tiene un coste en volumen. La sociedad cerró el ejercicio con un importe neto de la cifra de negocio de 27 millones de euros, frente a los 29,70 millones de 2024, un descenso cercano al 9%.
Sin embargo, el comportamiento de las pérdidas apunta en la dirección buscada con la reestructuración. El resultado de explotación se situó en unas pérdidas de 1,49 millones de euros, frente a los 2,11 millones que se dejó el ejercicio anterior. Es decir, la compañía consiguió reducir en unos 620.000 euros sus pérdidas operativas, un 29,4%.
También mejora el resultado final. Compañía del Trópico cerró 2025 con pérdidas de 1,78 millones de euros, frente a los 2,32 millones de 2024, una reducción de aproximadamente 533.000 euros.
La mejora se produce, por tanto, en un ejercicio en el que la compañía todavía está absorbiendo los efectos de su proceso de transformación. Pero la dirección que dibujan las cuentas coincide con el objetivo expresado en la memoria: las medidas de reducción de costes y recuperación de la actividad deberían permitir revertir las pérdidas y alcanzar el break-even en el corto plazo, según el plan de negocio de la sociedad.
Una red más pequeña para volver a crecer
El ajuste financiero no puede desligarse de la revisión del perímetro del grupo. En su última comunicación, Compañía del Trópico explicaba que la racionalización de la red respondía a la decisión de prescindir de establecimientos que no alcanzaban los umbrales de rentabilidad y concentrar recursos en ubicaciones con mayor potencial.
El resultado es una compañía más pequeña en algunos de sus indicadores, pero con una estructura que busca ser más sostenible. En el conjunto del grupo, Compañía del Trópico situó en 2025 su cifra de negocio en 31 millones de euros y la facturación total del sistema en 43 millones, incluyendo establecimientos propios y franquiciados. Al cierre del ejercicio contaba con 114 establecimientos, 58 propios y 56 franquiciados.
El reto de la nueva etapa será ahora demostrar que el saneamiento no se limita al balance. La mejora de más de medio millón de euros en las pérdidas y de 620.000 euros en el resultado operativo apunta a que el ajuste empieza a trasladarse a la cuenta de resultados. Después de cerrar locales, revisar costes y reforzar el capital, el siguiente paso es conseguir que ese negocio ya desencallado avance por sí mismo.