Estirar la temporada turística como estrategia: así es el modelo Cabot Hotels 

Gestión 02/12/2025

La estacionalidad sigue manteniéndose como uno de los principales retos estructurales de la industria turística en España. Tradicionalmente, la rentabilidad hotelera se ha jugado en apenas cuatro o cinco meses, pero, en los últimos años, han aumentado los hoteles que buscan concentrar sus estrategias en un objetivo claro: alargar la temporada y reducir la dependencia de los picos del verano. Un cambio de enfoque que no solo responde a la necesidad de mejorar la rentabilidad, sino también a la búsqueda de un modelo más sostenible y estable para el sector.

Esto se ve especialmente reflejado en destinos vacacionales de primer orden como Mallorca, uno de los enclaves turísticos por excelencia del Mediterráneo. Este 2025, por tercer año consecutivo, uno de cada cinco hoteles permanece abierto todo el ejercicio, el doble que antes de la pandemia. En esta misma línea, la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) ha confirmado que un 20 % de los establecimientos hoteleros de la isla permanecerán abiertos hasta la próxima temporada 2026. 

Ante este escenario, cada vez son más los grupos hoteleros de Mallorca que deciden sumarse a la estrategia de desestacionalización, como es el caso de Cabot Hotels. Para analizar las claves de esta decisión, los retos operativos que conlleva abrir los alojamientos durante todo el año y la visión de futuro de la compañía, en Sivarious hemos mantenido una conversación con su CEO, Guillem Cabot.

¿Qué factores han llevado a Cabot Hotels a apostar por mantener tres de sus establecimientos abiertos durante todo el año?

En Cabot Hotels escuchamos de verdad a nuestros clientes. Muchos de ellos nos pedían poder disfrutar de Mallorca también cuando la isla se muestra más tranquila, más serena y más conectada con lo local. Mantener abiertos estos establecimientos durante todo el año es nuestra forma de responder a esa demanda creciente y de acompañar a quienes buscan otra manera de vivir Mallorca en invierno, tanto en Playa de Palma como en la zona norte.
Además, creemos que ofrecer continuidad es una manera directa de reforzar la confianza: el cliente sabe que Cabot está para él siempre, no solo en temporada alta.

¿Cómo encaja esta estrategia dentro del plan global de la compañía para los próximos años?

Esta decisión se enmarca en un proyecto de compañía muy claro: crecer sin perder nuestra esencia de cadena familiar y elevar el nivel de servicio para convertirnos en un referente en Mallorca. Estamos construyendo una marca que pone a la persona —y no a la temporada— en el centro. Abrir todo el año es un paso natural hacia ese objetivo: nos permite ser más consistentes, más accesibles y más relevantes. Queremos que, cuando un visitante piense en alojamiento en Mallorca con un trato cuidado y un enfoque personal, piense en Cabot.

¿Considera que abrir anualmente es una ventaja competitiva frente a otros operadores de la isla?

Sí, y cada vez lo será más. Apostar por la desestacionalización no es solo una estrategia: es un compromiso con la evolución del destino. Quien se adelante ahora a ofrecer experiencias y alojamientos de calidad en invierno estará mejor posicionado en un futuro muy próximo.
Para Cabot es una oportunidad para diferenciarnos, para aprender de la demanda hibernal y para ofrecer un servicio que otros operadores todavía no contemplan.

¿Qué perfil de cliente buscan atraer durante los meses de menor afluencia turística?

Queremos atraer a quienes buscan una Mallorca más auténtica y calmada: viajeros que disfrutan del invierno mediterráneo, de la naturaleza sin aglomeraciones, de la gastronomía local y de un ritmo más pausado. Al mismo tiempo, estamos recibiendo un número creciente de huéspedes que se desplazan por motivos profesionales o que teletrabajan. Este cliente valora especialmente el confort de nuestros apartamentos, la buena conectividad y la tranquilidad que ofrece la isla en estos meses.

¿Habéis detectado una demanda creciente por parte de mercados internacionales fuera de los meses de verano?

Sí, y es especialmente relevante porque refleja un cambio cultural en la forma de viajar. Los mercados internacionales empiezan a mirar Mallorca como un destino de 12 meses, no solo para sol y playa. Aunque el crecimiento es progresivo, la tendencia es constante y muy positiva.
Eso nos anima a reforzar nuestra propuesta y a consolidar nuestra presencia en este periodo, porque creemos firmemente en el potencial de la isla durante todo el año.

¿Qué segmentos (deporte, teletrabajo, senior, turismo activo…) tienen mayor potencial para llenar los meses de otoño e invierno?

El teletrabajo sigue creciendo, y Mallorca reúne todos los ingredientes necesarios para atraer a este perfil: buena conectividad, clima suave y entornos inspiradores.
También vemos un gran potencial en el segmento senior, que valora la calidad de vida, la seguridad y el descanso, y en los viajes por motivos profesionales, que han aumentado de forma notable. Estos tres segmentos encajan de forma natural con el tipo de producto que ofrecemos.

¿Por qué se han elegido concretamente Cabot Las Velas, Cabot Sivella y Cabot Tres Torres para mantenerse operativos todo el año?

Porque son alojamientos que se adaptan especialmente bien a las necesidades del invierno. El formato apartamento da al cliente autonomía, espacio y comodidad, permitiendo estancias prolongadas que encajan perfecto con el perfil hibernal. Además, sus características operativas nos ayudan a mantener un equilibrio sostenible entre servicio, calidad y viabilidad económica durante la temporada baja. No es una decisión improvisada: es el resultado de analizar qué producto aporta más valor al cliente y a la compañía.

¿Habrá adaptaciones en los servicios, precios o experiencias durante la temporada baja?

Sí, adaptamos ciertos servicios para poder ofrecer tarifas más competitivas sin renunciar al estándar Cabot. Lo hacemos de forma transparente y pensando siempre en la experiencia del huésped. Nuestro objetivo es que el cliente encuentre una excelente relación calidad-precio y que sienta que está haciendo una elección inteligente al viajar a Mallorca en invierno.

¿Qué retos operativos supone para Cabot Hotels mantener abiertos los alojamientos durante todo el año?

Requiere una gestión extremadamente precisa. En invierno es fundamental optimizar recursos, ajustar equipos y controlar los costes, siempre sin afectar la calidad del servicio.
El otro reto es atraer la demanda adecuada, y para ello trabajamos con una estrategia muy segmentada y orientada a necesidades reales. Mantener abiertos los hoteles todo el año nos obliga a ser mejores, más flexibles y más eficientes, y eso nos fortalece como compañía.

¿Cree que el 20 % de hoteles abiertos todo el año es solo el comienzo de una tendencia más amplia en Mallorca?

Sin duda. Mallorca avanza hacia un modelo más equilibrado y menos dependiente del verano. Creo que veremos más establecimientos siguiendo este camino, porque la demanda lo está pidiendo y porque el destino tiene potencial de sobra para una actividad continua.

¿Qué condiciones cree que necesitaría la isla para consolidar una verdadera temporada turística de 12 meses?

La clave está en trabajar juntos. Para que Mallorca sea un destino plenamente anual, la oferta complementaria debe mantenerse activa todo el año, y la administración pública y el sector privado debemos avanzar alineados. Infraestructuras, movilidad, cultura, deporte, gastronomía… si todas las piezas acompañan, el visitante tendrá motivos para venir en cualquier época. La isla lo tiene todo; solo falta fortalecer el ecosistema para que funcione a pleno rendimiento los 12 meses.

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