El arranque turístico de 2026 en Málaga está marcado por la incertidumbre en la conectividad ferroviaria. La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS) estima que el aislamiento ferroviario de Andalucía está provocando pérdidas superiores a los 300 millones de euros en reservas hoteleras en la provincia, en un contexto de clara desaceleración de la demanda.
Según la patronal, la falta de conexión de alta velocidad tras el accidente registrado en Adamuz —que mantiene interrumpido el corredor ferroviario entre Madrid y Andalucía sin una fecha oficial de restablecimiento— está afectando de forma directa a la competitividad del destino, especialmente en segmentos como el turismo urbano, las escapadas de corta duración y el mercado MICE.
Caída de reservas en el primer trimestre
Las previsiones del sector apuntan a una reducción de las reservas de entre el 15% y el 20% en Málaga durante el primer trimestre del año y hasta Semana Santa. En el conjunto de Andalucía, la ralentización de la demanda alcanza ya el 30%.
Este descenso supone un fuerte impacto económico si se tiene en cuenta que los meses de enero, febrero y marzo concentran aproximadamente el 21% de la facturación anual del alojamiento turístico. A cierre de 2025, el sector estimaba un volumen de negocio de unos 1.750 millones de euros para este periodo, previsión que ahora se ha revisado a la baja.
El mercado nacional concentra la mayor parte del ajuste. AEHCOS calcula que el 80-85% de las pérdidas, unos 255 millones de euros, procederán de la caída de la demanda doméstica, mientras que el turismo internacional representará alrededor del 15%, con una merma estimada de 45 millones de euros.
La conectividad, factor crítico
El impacto se explica, en gran medida, por la reducción de la oferta ferroviaria en el corredor Madrid-Andalucía, con la suspensión de más de 31.000 plazas diarias. A ello se suma el incremento del tiempo de viaje, que pasa de aproximadamente dos horas y media en alta velocidad a más de seis horas por carretera y más de cinco horas en opciones intermodales.
La falta de certidumbre sobre la reapertura del servicio está agravando la situación, generando un freno en la toma de decisiones de los viajeros y una caída significativa en el ritmo de entrada de reservas.
Desde el sector hotelero insisten en la necesidad de actuaciones urgentes que permitan restablecer la conectividad ferroviaria y recuperar la confianza del mercado.
Impacto del temporal y estado del litoral
A la situación del transporte se suman los efectos de los recientes temporales, que han provocado daños en establecimientos hoteleros, especialmente en zonas como Ronda y el Valle del Guadalhorce, con pérdidas estimadas en torno al millón de euros.
El deterioro de infraestructuras vinculadas al turismo activo, como senderos y accesos, también ha afectado a la experiencia del visitante.
En el litoral occidental, el temporal ha dejado un escenario especialmente complejo, con pérdida de arena, daños en paseos marítimos y tramos de la Senda Litoral destruidos. El sector reclama la convocatoria urgente de la Mesa de Playas para coordinar actuaciones de regeneración y estabilización que permitan garantizar la temporada alta.
Mejora hídrica, pero con cautela
En paralelo, las lluvias han tenido un efecto positivo en los embalses, cuyos niveles se han multiplicado por 3,5 respecto a 2025, asegurando el abastecimiento para los próximos cinco o seis años.
No obstante, desde AEHCOS advierten de que esta mejora coyuntural no debe frenar las inversiones previstas en infraestructuras hídricas, como depuración, modernización de redes, desalación y eficiencia en el uso del agua.
El sector hotelero subraya que la combinación de problemas de conectividad y deterioro del litoral supone un riesgo directo para la competitividad de la Costa del Sol, especialmente de cara a la temporada alta.
En este contexto, la patronal insiste en la necesidad de una respuesta coordinada y urgente por parte de las administraciones para evitar un impacto estructural en la demanda turística.