En un mercado de restauración rápida marcado por la ofensiva de sabores y propuestas cada vez más experimentales, McDonald’s ha decidido dar un giro a su estrategia: poner el foco en el acompañamiento. La cadena lanza en España la McExtreme Dippin’ Cheese, una hamburguesa que incorpora un Mega Dip de queso cheddar de 85 gramos, diseñado para que el consumidor convierta el ritual de comer en una experiencia personalizable y sin reglas.
La hamburguesa se compone de dos filetes de vacuno McExtreme, dos lonchas de cheddar, cebolla crujiente y salsa Smoke Cheddar Bacon, servida en pan de semillas de sésamo. Pero la gran novedad es el dip de queso, que permite bañar cada bocado y añadir topping al gusto, convirtiendo al complemento en el verdadero protagonista de la propuesta.
“Queremos sorprender a nuestros clientes con una gran experiencia de consumo personalizable”, explica Álvaro Miguel, Chief Marketing Officer de McDonald’s España. “McExtreme Dippin’ Cheese es un mensaje claro a nuestros consumidores: os vamos a seguir sorprendiendo y divirtiendo con hamburguesas de primera calidad… y de sabor bestial”.
El lanzamiento llega acompañado de una campaña publicitaria bajo el concepto #MilFormasDeLanzarseAlSabor, con spot propio e invitación a los consumidores a compartir en redes sociales cómo disfrutan de su McExtreme Dippin’ Cheese.
La apuesta refuerza el papel de la familia McExtreme dentro del portafolio de la compañía, que en los últimos años ha sumado ediciones especiales como Pulled Pork o Tutti Pepperoni. Con esta nueva propuesta, McDonald’s busca mantener su atractivo en un sector cada vez más competitivo, ofreciendo experiencias gastronómicas diferenciadas en sus más de 630 restaurantes en España.