Una ruta por las tabernas de Sevilla donde la tradición se sienta a la mesa

Sevilla
Por: María Martínez
03 de noviembre del 2026
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Sevilla conserva en sus bares, bodegas y tabernas una de las expresiones más reconocibles de su identidad gastronómica. Más allá de los restaurantes de cocina contemporánea, la ciudad mantiene una cultura del tapeo profundamente vinculada a la vida cotidiana, a las barras, a los vinos andaluces y a las recetas que han pasado de una generación a otra. La tapa, entendida como una pequeña elaboración para compartir, constituye una parte esencial de esa experiencia culinaria y una manera de acercarse a la gastronomía local desde sus establecimientos más populares. 

En este escenario, las tabernas históricas desempeñan un papel que trasciende el servicio de comidas y bebidas. Son espacios de socialización, memoria hostelera y continuidad de una forma de entender la restauración, en la que el trato cercano, la cultura del vino, el producto y el ambiente del establecimiento forman parte de la experiencia. El propio turismo municipal destaca barrios como El Arenal y Triana por su concentración de bares, abacerías, bodegas y restaurantes donde conviven las recetas clásicas con propuestas más actuales. Desde establecimientos centenarios hasta negocios familiares que han consolidado su clientela durante décadas, recorrer estas direcciones permite descubrir una Sevilla gastronómica que sigue encontrando en sus tabernas uno de sus grandes atractivos turísticos.

Taberna del Arenal

La Taberna del Arenal se encuentra en uno de los enclaves más transitados del centro histórico sevillano, en el entorno de la Torre del Oro y a escasa distancia del Guadalquivir. Su ubicación la incorpora al itinerario gastronómico de El Arenal, un barrio que Turismo de Sevilla identifica como uno de los espacios de referencia para disfrutar tanto del tapeo tradicional como de propuestas culinarias contemporáneas.

El establecimiento responde al formato de bar de tapas y raciones, con una oferta de cocina española y mediterránea. Su localización permite combinar una visita a algunos de los principales atractivos monumentales de Sevilla con una parada gastronómica en una zona donde la hostelería forma parte del paisaje urbano. El Arenal reúne históricamente bodegas, freidurías, abacerías y bares que mantienen vivo el ambiente de sus calles.

Taberna del Arenal

Bar Casa Morales

Hablar de tabernas tradicionales en Sevilla supone detenerse en Casa Morales, un establecimiento cuya historia se remonta a 1850. Según explica el propio negocio, comenzó como tienda y bodega dedicada a la venta de vinos de Valdepeñas y ha evolucionado hasta convertirse en una de las referencias más reconocibles de la hostelería tradicional del centro de la ciudad. Su trayectoria también aparece documentada en el Archivo de Andalucía, que conserva fondos empresariales de Taberna Morales correspondientes al periodo 1892-2004.

Su personalidad está estrechamente ligada a la estética de las antiguas bodegas: grandes tinajas de vino, madera, botellas y espacios que conservan el carácter de los establecimientos de otra época. La distribución del local, con diferentes ambientes comunicados entre sí, contribuye a mantener esa identidad de taberna histórica.

Bar Casa Morales

Taberna DeTriana

Triana cuenta con una personalidad gastronómica propia, vinculada a su tradición popular, a la vida de barrio y a una cultura hostelera que forma parte de su atractivo turístico. En este contexto se encuentra Taberna DeTriana, un establecimiento situado en la calle Rodrigo de Triana, próximo al puente que conecta el barrio con el centro histórico.

El restaurante se presenta como una antigua y amplia casa trianera, con diferentes salones y una propuesta de cocina andaluza y mediterránea. Su carta reúne tapas, medias raciones y platos para compartir, con especial presencia de recetas tradicionales, pescados, frituras y carnes a la brasa.

Taberna DeTriana

Bar Dos de Mayo

La plaza de la Gavidia es el escenario de uno de los establecimientos vinculados a la cultura de la bodega sevillana. Bar Dos de Mayo, también conocido como Bodega Dos de Mayo, mantiene una propuesta centrada en el tapeo, con una oferta que combina productos del mar, carnes y recetas tradicionales.
La trayectoria del negocio está vinculada a la historia hostelera de la zona. Su actividad como taberna y colmado se remonta a los primeros años del siglo XX, aunque el establecimiento cerró en la década de 1950. En 1985 fue recuperado por el hostelero sevillano Pepe Gutiérrez y posteriormente experimentó una renovación que culminó con su reapertura en 2007. Esta evolución refleja la capacidad de adaptación de los negocios tradicionales para mantener su presencia en el mercado hostelero.

Bar Dos de Mayo

Casa Ricardo, antigua Casa Ovidio

Casa Ricardo, conocida también por su denominación anterior de Casa Ovidio, representa otra de las direcciones donde gastronomía y memoria popular se encuentran en Sevilla. Su historia está vinculada a diferentes etapas de la hostelería local y a la tradición cofrade del entorno de San Lorenzo.
La historia del establecimiento se remonta a finales del siglo XIX, cuando funcionaba como Casa Antonio. Posteriormente, entre 1951 y 1982, pasó a conocerse como Casa Ovidio. Ovidio Roig Fernández, natural de Peñarroya (Córdoba), tomó el traspaso del establecimiento en 1951 después de retirarse del fútbol, actividad a la que se había dedicado como jugador del Sevilla Fútbol Club. La proximidad de la iglesia de San Lorenzo y la relación con la Hermandad de la Soledad contribuyeron a convertirlo en punto de encuentro de cofrades. Casa Ricardo desarrolla su etapa actual desde 1985.

Casa Ricardo, antigua Casa Ovidio

Las Teresas

En pleno barrio de Santa Cruz, Las Teresas constituye una de las direcciones reconocibles de la hostelería tradicional sevillana. El establecimiento conserva la estética de las antiguas tiendas de ultramarinos y bodegas, con una decoración en la que las fotografías, las chacinas y los productos ibéricos tienen un protagonismo especial.
Su trayectoria histórica es uno de sus principales elementos de identidad. El establecimiento ha difundido su vinculación con una tradición hostelera de aproximadamente 150 años, manteniendo una propuesta gastronómica ligada a los productos andaluces y a la cocina de siempre. Su ubicación, en las estrechas calles del antiguo barrio judío, lo convierte también en una parada interesante dentro de los recorridos gastronómicos por el centro histórico.

Las Teresas

Bodeguita Antonio Romero

La Bodeguita Antonio Romero forma parte de una saga hostelera vinculada a la cultura de las bodegas sevillanas. Situada en la calle Antonia Díaz, en el barrio del Arenal, representa una forma de restauración donde el montadito, la tapa y la conversación alrededor de la barra mantienen su protagonismo.
La historia familiar está ligada a Antonio Romero Hijón, que llegó a Sevilla desde Manzanilla, en la provincia de Huelva, y desarrolló una trayectoria hostelera que dio lugar a diferentes establecimientos. Su hijo Antonio Romero Marín continuó el oficio y desarrolló su propio negocio en la calle Antonia Díaz. La saga familiar ha mantenido así su presencia en la hostelería de la ciudad durante varias generaciones.

Bodeguita Antonio Romero

El Rinconcillo

Si existe un establecimiento que representa la continuidad histórica de las tabernas sevillanas, ese es El Rinconcillo. Fundado en 1670, durante el reinado de Carlos II, está considerado el bar más antiguo de Sevilla y constituye uno de los ejemplos más singulares de conservación de la memoria hostelera de la ciudad. En 2026 alcanza los 356 años de trayectoria, una cifra que lo convierte en un caso excepcional dentro del panorama gastronómico español.

Su historia está estrechamente vinculada a la familia De Rueda, actual propietaria, que adquirió el inmueble de la calle Gerona en 1858, cuando ya funcionaba como taberna. En 1897 incorporó la casa contigua de la calle Alhóndiga, dando lugar a la configuración arquitectónica que caracteriza al establecimiento. Durante décadas, una parte del conjunto mantuvo su actividad como taberna y la otra funcionó como tienda de ultramarinos, hasta que en los años sesenta ambos espacios quedaron destinados a la hostelería.

El Rinconcillo

Taberna del Arenal

Calle Almirante Lobo, 2. Casco Antiguo, 41001 Sevilla

La Taberna del Arenal se encuentra en uno de los enclaves más transitados del centro histórico sevillano, en el entorno de la Torre del Oro y a escasa distancia del Guadalquivir. Su ubicación la incorpora al itinerario gastronómico de El Arenal, un barrio que Turismo de Sevilla identifica como uno de los espacios de referencia para disfrutar tanto del tapeo tradicional como de propuestas culinarias contemporáneas.

El establecimiento responde al formato de bar de tapas y raciones, con una oferta de cocina española y mediterránea. Su localización permite combinar una visita a algunos de los principales atractivos monumentales de Sevilla con una parada gastronómica en una zona donde la hostelería forma parte del paisaje urbano. El Arenal reúne históricamente bodegas, freidurías, abacerías y bares que mantienen vivo el ambiente de sus calles.

Taberna del Arenal

Bar Casa Morales

Calle García de Vinuesa, 11. Casco Antiguo, 41001 Sevilla.

Hablar de tabernas tradicionales en Sevilla supone detenerse en Casa Morales, un establecimiento cuya historia se remonta a 1850. Según explica el propio negocio, comenzó como tienda y bodega dedicada a la venta de vinos de Valdepeñas y ha evolucionado hasta convertirse en una de las referencias más reconocibles de la hostelería tradicional del centro de la ciudad. Su trayectoria también aparece documentada en el Archivo de Andalucía, que conserva fondos empresariales de Taberna Morales correspondientes al periodo 1892-2004.

Su personalidad está estrechamente ligada a la estética de las antiguas bodegas: grandes tinajas de vino, madera, botellas y espacios que conservan el carácter de los establecimientos de otra época. La distribución del local, con diferentes ambientes comunicados entre sí, contribuye a mantener esa identidad de taberna histórica.

Bar Casa Morales

Taberna DeTriana

C. Rodrigo de Triana, 4, 41010 Sevilla

Triana cuenta con una personalidad gastronómica propia, vinculada a su tradición popular, a la vida de barrio y a una cultura hostelera que forma parte de su atractivo turístico. En este contexto se encuentra Taberna DeTriana, un establecimiento situado en la calle Rodrigo de Triana, próximo al puente que conecta el barrio con el centro histórico.

El restaurante se presenta como una antigua y amplia casa trianera, con diferentes salones y una propuesta de cocina andaluza y mediterránea. Su carta reúne tapas, medias raciones y platos para compartir, con especial presencia de recetas tradicionales, pescados, frituras y carnes a la brasa.

Taberna DeTriana

Bar Dos de Mayo

Pl. de la Gavidia, 6, Casco Antiguo, 41002 Sevilla

La plaza de la Gavidia es el escenario de uno de los establecimientos vinculados a la cultura de la bodega sevillana. Bar Dos de Mayo, también conocido como Bodega Dos de Mayo, mantiene una propuesta centrada en el tapeo, con una oferta que combina productos del mar, carnes y recetas tradicionales.
La trayectoria del negocio está vinculada a la historia hostelera de la zona. Su actividad como taberna y colmado se remonta a los primeros años del siglo XX, aunque el establecimiento cerró en la década de 1950. En 1985 fue recuperado por el hostelero sevillano Pepe Gutiérrez y posteriormente experimentó una renovación que culminó con su reapertura en 2007. Esta evolución refleja la capacidad de adaptación de los negocios tradicionales para mantener su presencia en el mercado hostelero.

Bar Dos de Mayo

Casa Ricardo, antigua Casa Ovidio

C. Hernán Cortés, 2, Casco Antiguo, 41002 Sevilla

Casa Ricardo, conocida también por su denominación anterior de Casa Ovidio, representa otra de las direcciones donde gastronomía y memoria popular se encuentran en Sevilla. Su historia está vinculada a diferentes etapas de la hostelería local y a la tradición cofrade del entorno de San Lorenzo.
La historia del establecimiento se remonta a finales del siglo XIX, cuando funcionaba como Casa Antonio. Posteriormente, entre 1951 y 1982, pasó a conocerse como Casa Ovidio. Ovidio Roig Fernández, natural de Peñarroya (Córdoba), tomó el traspaso del establecimiento en 1951 después de retirarse del fútbol, actividad a la que se había dedicado como jugador del Sevilla Fútbol Club. La proximidad de la iglesia de San Lorenzo y la relación con la Hermandad de la Soledad contribuyeron a convertirlo en punto de encuentro de cofrades. Casa Ricardo desarrolla su etapa actual desde 1985.

Casa Ricardo, antigua Casa Ovidio

Las Teresas

C. Sta. Teresa, 2, Casco Antiguo, 41004 Sevilla

En pleno barrio de Santa Cruz, Las Teresas constituye una de las direcciones reconocibles de la hostelería tradicional sevillana. El establecimiento conserva la estética de las antiguas tiendas de ultramarinos y bodegas, con una decoración en la que las fotografías, las chacinas y los productos ibéricos tienen un protagonismo especial.
Su trayectoria histórica es uno de sus principales elementos de identidad. El establecimiento ha difundido su vinculación con una tradición hostelera de aproximadamente 150 años, manteniendo una propuesta gastronómica ligada a los productos andaluces y a la cocina de siempre. Su ubicación, en las estrechas calles del antiguo barrio judío, lo convierte también en una parada interesante dentro de los recorridos gastronómicos por el centro histórico.

Las Teresas

Bodeguita Antonio Romero

Calle Antonia Díaz, 19. Casco Antiguo, 41001 Sevilla.

La Bodeguita Antonio Romero forma parte de una saga hostelera vinculada a la cultura de las bodegas sevillanas. Situada en la calle Antonia Díaz, en el barrio del Arenal, representa una forma de restauración donde el montadito, la tapa y la conversación alrededor de la barra mantienen su protagonismo.
La historia familiar está ligada a Antonio Romero Hijón, que llegó a Sevilla desde Manzanilla, en la provincia de Huelva, y desarrolló una trayectoria hostelera que dio lugar a diferentes establecimientos. Su hijo Antonio Romero Marín continuó el oficio y desarrolló su propio negocio en la calle Antonia Díaz. La saga familiar ha mantenido así su presencia en la hostelería de la ciudad durante varias generaciones.

Bodeguita Antonio Romero

El Rinconcillo

C. Gerona, 40, Casco Antiguo, 41003 Sevilla

Si existe un establecimiento que representa la continuidad histórica de las tabernas sevillanas, ese es El Rinconcillo. Fundado en 1670, durante el reinado de Carlos II, está considerado el bar más antiguo de Sevilla y constituye uno de los ejemplos más singulares de conservación de la memoria hostelera de la ciudad. En 2026 alcanza los 356 años de trayectoria, una cifra que lo convierte en un caso excepcional dentro del panorama gastronómico español.

Su historia está estrechamente vinculada a la familia De Rueda, actual propietaria, que adquirió el inmueble de la calle Gerona en 1858, cuando ya funcionaba como taberna. En 1897 incorporó la casa contigua de la calle Alhóndiga, dando lugar a la configuración arquitectónica que caracteriza al establecimiento. Durante décadas, una parte del conjunto mantuvo su actividad como taberna y la otra funcionó como tienda de ultramarinos, hasta que en los años sesenta ambos espacios quedaron destinados a la hostelería.

El Rinconcillo
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