8 pazos para un alojarse en la Galicia más tradicional y señorial
En un momento en el que el viajero se encuentra en plena búsqueda de experiencias cada vez más auténticas, parece haber dejado de conformarse con visitar un destino para querer comprenderlo. La demanda de alojamientos con identidad propia, que tengan vinculación directa con la historia, la cultura y el territorio, ha impulsado la recuperación de uno de los grandes símbolos patrimoniales de Galicia: el pazo.
Se trata de una tradicional casa señorial gallega levantada entre la Edad Media y la Edad Moderna como residencias de familias nobles o acomodadas. A día de hoy, forman parte del paisaje histórico del territorio. Su arquitectura de piedra, las capillas, los hórreos, los jardines o las antiguas bodegas son algunos de los principales atractivos de unos edificios que, tras décadas de transformación, han encontrado una nueva vida como hoteles rurales.
Gran parte de estos inmuebles han sido rehabilitados tratando de respetar su valor arquitectónico y patrimonial para ofrecer una propuesta donde la estancia va mucho más allá del alojamiento. Dormir en un pazo supone hacerlo entre siglos de historia, en enclaves naturales alejados del turismo masivo y con una estrecha conexión con la identidad gallega.
Sus características diferenciales hacen que, para un viajero que busca inmersión cultural, patrimonio y naturaleza, estos establecimientos se consoliden como una de las propuestas más singulares del norte de España. En Sivarious recopilamos algunos de los pazos más representativos donde alojarse en Galicia durante cualquier época del año.
Pazo da Touza
Declarado Patrimonio Histórico y Bien de Interés Cultural, el Pazo da Touza es una construcción del siglo XVI reformada durante el siglo XVIII situada a unos 20 kilómetros de Vigo. Conserva elementos característicos como su torre, balconada y jardines, representativos de la arquitectura tradicional gallega. Durante el siglo XX la finca pasó a tener uso agrícola, dedicándose buena parte de ella al cultivo de manzanos. En la actualidad combina la celebración de eventos con la actividad hotelera, permitiendo al visitante alojarse en un edificio histórico muy próximo tanto a la ciudad como a las playas de la costa oeste gallega. El establecimiento dispone de amplios jardines, terraza, salón, comedor, bar, conexión WiFi gratuita y aparcamiento privado. Las habitaciones cuentan con calefacción, televisión vía satélite y baños de mármol.

Pazo Casa Grande Rosende
Ubicado en plena Ribeira Sacra y a apenas diez minutos de Monforte de Lemos, el Pazo Casa Grande de Rosende ocupa una casa señorial del siglo XVI restaurada respetando tanto la arquitectura original como el mobiliario de época.
Su finca, de cerca de 10.000 metros cuadrados, reúne jardines, viñedos, una capilla y antiguas bodegas, mientras que el interior conserva espacios como una biblioteca con juegos de mesa y un salón presidido por una gran chimenea.
El establecimiento ofrece desayuno casero y un restaurante especializado en cocina tradicional gallega. Además, su ubicación junto a los cañones del Sil facilita la práctica de actividades como senderismo, piragüismo o ciclismo, con servicio de alquiler de bicicletas y proximidad al campo de golf de Augas Santas.

Pazo Xan Xordo en Santiago
A pocos minutos del aeropuerto de Lavacolla y a unos siete kilómetros de Santiago de Compostela, el Pazo Xan Xordo ocupa un conjunto arquitectónico del siglo XVII situado junto al Camino Francés. La finca, de 64.000 metros cuadrados, integra el pazo rehabilitado, una capilla, un hórreo, un cruceiro, un río, un molino de agua aún en funcionamiento y senderos que recorren todo el recinto. Las habitaciones disponen de baño privado, minibar y televisión vía satélite. El establecimiento cuenta además con salas de reuniones, aparcamiento gratuito y conexión a internet, combinando el atractivo patrimonial con servicios adaptados tanto al viajero como al segmento profesional.

Pazo de Bentraces
Situado en Barbadás, muy cerca de la ciudad de Ourense, el Pazo de Bentraces tiene su origen en el siglo XV como residencia episcopal del Monasterio de Celanova. Las reformas acometidas entre los siglos XVII y XVIII transformaron el edificio en casa señorial, rodeada hoy por una extensa finca poblada de robles, cipreses y magnolios. El establecimiento conserva mobiliario histórico y numerosos objetos de época, mientras que la antigua lareira continúa siendo uno de los espacios protagonistas durante los desayunos elaborados con productos de proximidad.

Pazo do Castro
El Pazo do Castro ocupa un edificio del siglo XVII situado en O Castro, a escasos tres kilómetros de O Barco de Valdeorras, con vistas al valle del Sil. El complejo combina el carácter histórico del inmueble con una oferta de bienestar y actividades al aire libre. Dispone de restaurante, piscina cubierta, jardines, pista de pádel, biblioteca, zona infantil y un pequeño spa con circuito hidrotermal, sauna finlandesa, baño de vapor y tratamientos corporales. Su ubicación permite recorrer tanto la Ribeira Sacra como Las Médulas o la comarca del Bierzo, además de practicar senderismo, ciclismo, piragüismo, rutas en catamarán, parapente, espeleología o recorridos en quad. Las habitaciones incorporan aire acondicionado, calefacción, minibar, caja fuerte y WiFi gratuita, mientras que algunas ofrecen bañera de hidromasaje y vistas al paisaje.

Pazo de Sedor
Situado en Castañeda, a unos 40 kilómetros de Santiago de Compostela, el Pazo de Sedor es una mansión del siglo XVII rehabilitada para uso hotelero. La finca alberga jardines atravesados por un arroyo que alimentaba un antiguo molino, piscina exterior y huerta propia. Además, ofrece bicicletas para recorrer el entorno y organiza rutas de senderismo. Muy próximo al embalse de Portodemouros y ubicado en el Camino de Santiago, el establecimiento dispone de restaurante, varios salones —algunos con chimenea— y habitaciones equipadas con WiFi gratuita, calefacción y baño privado.

Pazo de Andeade
En el municipio coruñés de Touro, el Pazo de Andeade se levanta junto al Camino de Santiago. Construido en el siglo XVIII y restaurado con materiales originales, conserva algunos de los elementos más característicos de la arquitectura gallega, entre ellos hórreos, palomares, una capilla con retablo del siglo XVIII y una carballeira centenaria. El alojamiento presta servicios específicos para peregrinos, como traslado de mochilas y masajes, además de ofrecer cafetería, restaurante, biblioteca, salones, capilla, terraza, WiFi gratuita y aparcamiento. Desde el establecimiento también pueden realizarse actividades de senderismo, ciclismo, rafting o piragüismo, además de visitar enclaves próximos como el embalse de Portodemouros o el Museo Viviente de la Miel de Arzúa.

Pazo da Trave
Con más de quinientos años de historia, el Pazo da Trave fue fundado por la antigua nobleza gallega y asturiana y se encuentra en Viveiro, en plena Mariña Lucense. El edificio, del siglo XV, ha sido restaurado conservando su carácter histórico y alberga además una colección de pintura. El complejo dispone de jardines, piscina exterior de temporada, biblioteca con chimenea, restaurante, bodega, sauna, gimnasio y salas de reuniones. Su entorno, próximo al estuario y rodeado de naturaleza, completa una propuesta orientada al viajero que busca combinar patrimonio y tranquilidad.

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