Trapa cumple 135 años en pleno momentum: del chocolate de siempre a conquistar nuevas ocasiones

Proveedores 10/09/2026

Hay marcas cuya historia forma parte de la memoria del consumidor. Y hay otras que, además, consiguen utilizar esa historia como palanca para seguir creciendo. Trapa pertenece a esta segunda categoría. La compañía cumple 135 años y lo hace en un momento de especial dinamismo, con la mirada puesta en nuevos territorios de consumo y, especialmente, en la restauración.

La efeméride no se plantea únicamente como una celebración de su trayectoria. Trapa está convirtiendo sus 135 años en una oportunidad para demostrar que una marca histórica puede seguir siendo relevante, innovadora y capaz de conectar con nuevos públicos.

Una estrategia en la que el canal Horeca adquiere cada vez mayor protagonismo. La colaboración con Grupo La Fábrica, que durante un mes llevará una reinterpretación de su tarta templada de chocolate a siete de sus restaurantes en Madrid, representa precisamente ese cambio de enfoque: el chocolate deja de ser únicamente un producto de compra para convertirse también en una experiencia gastronómica.

“Estamos viviendo un momento especialmente interesante para el chocolate en restauración”, explica Ángel Amador, director de Marketing y Comunicación de Trapa. A su juicio, la categoría ha dejado atrás la asociación exclusiva con la indulgencia para ganar peso como ingrediente gastronómico.

La versatilidad del chocolate juega a favor de esta evolución. “Permite jugar con diferentes texturas, temperaturas, intensidades y combinaciones”, apunta Amador. Una capacidad creativa que está haciendo que gane protagonismo en las cartas de los restaurantes, especialmente en un contexto en el que el consumidor busca experiencias y momentos de disfrute.

De fabricante de chocolate a compañero de la restauración

La apuesta de Trapa por Horeca responde a la ambición de ampliar los momentos en los que el consumidor entra en contacto con la marca.

“Entendemos nuestra relación con la restauración como una vía para seguir acercando Trapa a nuevos consumidores y, al mismo tiempo, para explorar todas las posibilidades que ofrece el chocolate como ingrediente gastronómico”, señala Amador.

El planteamiento supone salir del territorio más tradicional de la marca y demostrar que sus productos pueden integrarse en propuestas contemporáneas y de calidad. La colaboración con Grupo La Fábrica encaja en esta estrategia al combinar el producto de Trapa con el conocimiento y el talento de un grupo de restauración con 16 establecimientos.

Durante un mes, siete de estos locales —El Huerto de Floren Domezáin, Torcuato, Raimunda, La Parrilla de La Bobia, La Bobia Las Letras, La Bobia Valdebebas y La Bobia Alcalá— incorporarán una edición limitada de su conocida tarta templada de chocolate elaborada con Chocolates Trapa.

La propuesta se estrena coincidiendo con el Día Mundial del Chocolate, el 13 de septiembre, y estará disponible hasta el 13 de octubre. La tarta combina un interior cremoso servido ligeramente templado con helado de mantequilla tostada, jugando con el contraste de temperaturas y texturas. Como remate, cada ración incorpora una chocolatina personalizada de Trapa.

Más allá de la acción concreta, el movimiento evidencia una estrategia: llevar la marca allí donde se construyen nuevas experiencias de consumo.

Un aniversario que mira hacia delante

Llegar a los 135 años no es un hito menor en una industria en la que la renovación de las marcas y las tendencias de consumo obligan a reinventarse constantemente.

Trapa fue fundada en 1891 por los monjes trapenses de San Isidro de Dueñas, en Palencia, y su trayectoria está estrechamente ligada a la historia del chocolate en España. La compañía fue también pionera en la fabricación de bombones de chocolate en España durante la década de los sesenta.

Pero el capítulo que la compañía está escribiendo ahora tiene poco que ver con una estrategia basada exclusivamente en el legado. “Llegamos a este aniversario siendo una marca que ha sabido evolucionar sin perder de vista sus raíces”, afirma Amador. “La tradición y la experiencia que hemos acumulado durante todos estos años conviven hoy con una apuesta clara por la innovación”.

La marca vincula el chocolate con conceptos de restauración muy diferentes

Ese equilibrio entre herencia e innovación se refleja tanto en el catálogo como en la estrategia de comunicación y distribución. A las tabletas y bombones tradicionales se han sumado referencias de chocolate negro, productos con mayor porcentaje de cacao, turrones, chocolates solubles, chocolate a la taza y referencias específicas para hostelería.

El objetivo es ampliar las ocasiones de consumo y evitar que el chocolate quede circunscrito a un único momento o formato.

El chocolate gana espacio en la restauración

El contexto de mercado también acompaña. El consumo de cacao y chocolate en España alcanzó los 2.106 millones de euros en 2024, un 7,5% más que el año anterior, según los datos sectoriales aportados por la compañía. El consumidor español consume cerca de cinco kilos de cacao y chocolate al año.

La evolución se produce, además, en un escenario especialmente complejo para los fabricantes debido al fuerte incremento experimentado por el precio del cacao en los últimos años.

En este contexto, Trapa ha optado por mantener una política orientada a preservar la accesibilidad de sus productos. Según explica su CEO y presidente, Gerardo Fernández Calvo, la compañía ha ajustado sus tarifas para absorber parte del impacto del encarecimiento de la materia prima, una estrategia que, en su opinión, ha contribuido a impulsar las ventas.

La compañía inició en 2013 una nueva etapa de crecimiento con capital cien por cien español y desde entonces ha mantenido, según sus propios datos, una evolución sostenida a doble dígito. Ahora, el reto es trasladar ese crecimiento a nuevos escenarios.

Colaborar para ampliar el territorio de la marca

La alianza con Grupo La Fábrica no es un movimiento aislado dentro de la estrategia de aniversario. Durante 2026, Trapa ha impulsado diferentes colaboraciones con compañías españolas para explorar nuevas formas de consumir chocolate.

Entre ellas se encuentran una cookie artesana desarrollada junto a Viena Capellanes y un bombón helado creado con Helados Casty.

Son movimientos que responden a una misma lógica: utilizar la colaboración como vehículo para entrar en nuevos momentos de consumo y conectar con consumidores que quizá no se acercarían a la marca a través de sus formatos más tradicionales.

En este sentido, el 135 aniversario funciona como una plataforma para actualizar el relato de Trapa. La marca reivindica su historia, pero al mismo tiempo busca demostrar que esa historia no la limita. “Una marca puede tener una historia muy larga y, al mismo tiempo, seguir siendo relevante y tener mucho que aportar”, resume Amador.

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