Los distribuidores estudian alternativas para solventar el desabastecimiento del aceite girasol

Los distribuidores estudian alternativas para solventar el desabastecimiento del aceite girasol

Publicado el miércoles 09 de marzo del 2022
miércoles 09 de marzo del 2022

El posible desabastecimiento del aceite de giraso, asunto que preocupa a consumidores y profesionales, se ha colado de lleno en la agenda del Hospitality Innovation Planet (HIP 2022). En una de las mesas organizadas en torno al análisis de las materias primas del sector, cuatro expertos mostraron su preocupación al respecto, como son Nicolás Rodríguez (CEO de Haricaman), Pablo Plaza (Senior Director Retail Europe de McCain), Pedro Marín (Director de Logística y Planificación de la Demanda & Distribución de Pascual) y Pablo García de Ceca (Director Mayorista C&C de Musgrave).

El primero en dar su visión sobre las dificultades de acceso a esta materia primera fue Pablo Plaza. Como responsable de uno de los mayores fabricantes de alimentos congelados del mundo, aseguró que se están “buscando alternativas” al aceite de girasol. “Nos hemos cubierto hasta junio”, es decir, que cuentan con provisiones para los próximo tres meses. Pero dado que junio está a la vuelta de la esquina, sus responsables están estudiando como opción provisional el uso del aceite de colza porque “no sabemos si esta crisis va a durar tres meses o un año”.

Hay que recordar que Ucrania es uno de los mayores distribuidores de aceite de girasol a nivel global. El país suministra un tercio de todos los cereales que se consumen en Europa y la mitad del aceite de girasol del mundo. Según los últimos datos, el 60% del aceite vegetal consumido en España procede de Ucrania, mientras que Rusia es el primer exportador de trigo.

En cambio, Nicolás Rodríguez habló de un problema más urgente. «Todos hemos trabajado con stocks cercanos al cero”, dado que “la guerra ha empezado hace una semana y ya no hay aceite de girasol”. Una sensación compartida por Pablo García de Ceca, quien reconoció que “en menos de una semana hemos tenido que racionalizar el producto”.

El 60% del aceite de girasol consumido en España procede de Ucrania

Rodríguez (Haricaman) consideró «fundamental que tengamos materia prima para seguir distribuyendo” y recordó el problema que surgió al inicio de la pandemia, cuando los supermercados se quedaban sin productos esenciales como la harina o el papel higiénico. Para evitar situaciones similares, hizo un llamamiento al consumidor para que “compre una botella de aceite de girasol y no tres”, ya que “el desperdicio alimentario es un 20% de lo que se consume”.

Según Pedro Marín, director de Logística y Planificación de la Demanda & Distribución de Pascual, esta crisis “se va a solucionar” y hay que seguir ofreciendo “el mejor producto al hostelero”. No obstante, señaló que en el futuro habrá un cambio “y se va a evolucionar hacia un mayor almacenamiento” de productos para que no ocurra algo similar a lo que está sucediendo actualmente por la guerra de Ucrania.

La crisis de aceite de girasol es una realidad

Las primeras consecuencias de la falta del aceite de girasol se están empezando a notar. Las conserveras gallegas ya han avisado de que se están quedando sin esta grasa vegetal para la elaboración de sus productos. El 56% de su producción necesita este producto, mientras que el restante está envasado con aceite de oliva.

En supermercados como Mercadona se está limitando la venta de aceite de girasol. Además, la guerra de Ucrania no solo ha encarecido la electricidad o el petróleo, sino que están subiendo el precio de alimentos. En el caso del aceite de girasol, según el índice de los precios mundiales de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), ha sido uno de los alimentos que más han subido de precio en esta última semana. El índice llegó a un récord en febrero con un 3,9% más que en enero y un 24,1% más que hace un año en la misma fecha.

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