Casa Delfín saca brillo a su menaje al superar los 22 M en ventas

Proveedores 30/09/2026

Casa Delfín saca brillo a su principal argumento de negocio. La compañía especializada en equipamiento para hostelería cerró 2025 con una cifra de negocios de 22,86 millones de euros, un 8,7% más que los 21,04 millones registrados un año antes. Pero más allá de la evolución de las ventas, que hace nada estaban por debajo de los 20 millones, sus cuentas anuales dejan otro dato que conecta directamente con la nueva etapa emprendida por la compañía: las existencias de producto crecen un 8,5% y alcanzan los 5 millones de euros, con la práctica totalidad de este importe concentrada en mercaderías.

La evolución se produce en paralelo a la transformación que Casa Delfín ha venido impulsando en los últimos ejercicios y que Sivarious ya recogió en octubre de 2025. La compañía, fundada en Tàrrega en 1863, estrenó entonces una nueva identidad visual inspirada en sus orígenes y vinculada al concepto de la hostelería como espacio de arte, creación y talento.

Como resultadom la renovación de la marca y la dimensión del producto avanzan de la mano: Casa Delfín vende más, mantiene una mayor cantidad de mercancía en cartera y actualiza su posicionamiento ante un canal Horeca en el que el menaje ha dejado de ser un elemento meramente funcional.

Más ventas, pero menor resultado

Las cuentas de 2025 muestran un crecimiento de la actividad, aunque también una presión creciente sobre los costes. El incremento de costes termina afectando al resultado operativo. El resultado de explotación se situó en 897.880 euros, frente a los 1,02 millones de 2024, lo que supone una caída del 11,9%. El margen de explotación sobre ventas pasa así del 4,8% al 3,9%.

El catálogo de la compañía supera las 15.000 referencias

En el capítulo de existencias aparece uno de los elementos más interesantes para entender la evolución del negocio. Casa Delfín tenía al cierre de 2025 5,01 millones de euros en existencias, frente a los 4,62 millones del ejercicio anterior.

El incremento es del 8,5%, prácticamente en línea con el crecimiento de las ventas. Y dentro de ese inventario, las mercaderías representan más del 91%, con 4,58 millones de euros.

La cifra encaja con el posicionamiento de una compañía cuyo catálogo supera las 15.000 referencias y que trabaja con categorías como vajilla, cubertería, cristalería, buffet, mobiliario y equipamiento de cocina. Esta amplitud de catálogo forma parte de la estrategia de Casa Delfín para atender a hoteles, restaurantes independientes, cadenas y colectividades.

No significa que las cuentas permitan atribuir directamente el aumento del stock a una determinada categoría de producto. Sí permiten constatar, sin embargo, que la compañía termina 2025 con más mercancía en cartera y con un peso creciente de su activo circulante, en un momento en el que está actualizando precisamente su propuesta comercial y visual.

Una nueva imagen para un negocio de más de 160 años

La renovación de Casa Delfín no nace, por tanto, como un simple ejercicio estético. La compañía ha utilizado su nueva identidad para actualizar la imagen de una empresa con más de 160 años de trayectoria y adaptarla a un mercado Horeca en el que el diseño de la mesa tiene cada vez mayor protagonismo.

El consejero delegado, Delfí Robinat, explicaba que la nueva identidad pretendía transmitir la pasión de la compañía por la hostelería. La actualización recuperaba elementos del logotipo original de 1863 y los combinaba con un posicionamiento vinculado al arte, la creación y el talento.

La estrategia se apoya además en una infraestructura que ha ido ganando dimensión. Casa Delfín ha ampliado su almacén inteligente de Tàrrega, de más de 6.000 metros cuadrados, y cuenta con una red de delegaciones y plataforma logística propia para atender el mercado nacional. La compañía también ha reforzado la digitalización de su área comercial y trabaja con plazos de entrega de entre 48 y 72 horas.

El plato como carta de presentación

En este contexto, el menaje adquiere una lectura que va más allá del producto almacenado. La vajilla, la cristalería o la cubertería son el último eslabón de una cadena de equipamiento, pero también uno de los elementos más visibles para el consumidor.

Casa Delfín está aprovechando precisamente ese territorio para ampliar y actualizar su propuesta. La compañía ha incorporado nuevas colecciones de vajilla y soluciones de mesa y trabaja con fabricantes especializados para ofrecer propuestas adaptadas a distintos conceptos de restauración y hotelería.

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