Renfe ha puesto en marcha la cuenta atrás para renovar uno de los servicios más sensibles para la experiencia del viajero: la restauración a bordo. En un mercado ferroviario liberalizado y con rivales que han convertido la oferta gastronómica en un elemento diferencial, la operadora pública prepara el estreno de su nuevo servicio de restauración en julio de 2026, respaldado por una licitación de gran envergadura que alcanza los 513,2 millones de euros.
El contrato, uno de los mayores que saca Renfe Viajeros en los últimos años, tendrá una duración inicial de tres años, con posibilidad de prórroga de hasta dos años adicionales, y sustituirá al actual acuerdo vigente desde julio de 2021, gestionado por Serveo (antes Ferrovial Servicios). Las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta el 8 de enero.
Un servicio clave para competir en un mercado liberalizado
La restauración se ha convertido en un campo de batalla comercial en la alta velocidad española. Iryo y Ouigo han llegado al mercado con propuestas diferenciadas que, más allá del precio o la puntualidad, buscan fidelizar al cliente a través de la experiencia a bordo.
El nuevo contrato de Renfe engloba la elaboración de comidas, la cafetería, el minibar, las máquinas vending, la atención al cliente, las tripulaciones, la imagen y uniformidad, la limpieza, la gestión de incidencias y el conjunto de tareas necesarias antes, durante y después del viaje. Quedan fuera del concurso los trenes turísticos y de lujo, que desde el 2022 corre a cargo también de Serveo.
El contrato actual fue adjudicado en 2021 a Ferrovial Servicios —hoy Serveo— tras quedar inicialmente desierto y obligar a Renfe a doblar el presupuesto, que pasó de 122 millones a 272 millones de euros. Desde 2013, esta empresa ha prestado el servicio con personal propio, en un periodo marcado por conflictos laborales recurrentes, derivados de la carga de trabajo y la conciliación.
Los pliegos, eso sí, no se han hecho públicos por razones de confidencialidad, con el objetivo de no comprometer la estrategia comercial de Renfe Viajeros frente a sus competidores privados, se destaca en el anuncio de la licitación.
Iryo: gastronomía como elemento de marca
Frente a Renfe, Iryo ha apostado desde su llegada por una experiencia gastronómica más cuidada. La operadora participada por Trenitalia, Air Nostrum y Globalvía ofrece un servicio de bar y restaurante a bordo con un concepto propio —“Haizea, Tapas & Dining”— que cubre desayunos, comidas y cenas, con una propuesta que va más allá del simple snack ferroviario.
Para ello, Iryo se apoya en Gate Gourmet (Gategroup), uno de los grandes especialistas internacionales en catering para transporte, que colabora en el diseño de los menús y la logística de abastecimiento. La restauración se integra así como un elemento central de la experiencia de viaje, especialmente en los servicios de mayor valor añadido.
Ouigo y el modelo ‘low cost’: el OUIBAR
Ouigo, la filial de alta velocidad de la francesa SNCF, ha seguido un enfoque distinto, alineado con su modelo de bajo coste. Su apuesta se materializa en el OUIBAR, una cafetería a bordo atendida por la tripulación, con bebidas y snacks de pago.
Sin aspirar a un servicio gastronómico completo, Ouigo ha reforzado en los últimos meses esta oferta como complemento a su estrategia comercial, consciente de que incluso en el segmento ‘low cost’ la experiencia a bordo influye en la percepción del cliente.
