Manolo Bakes amplía su campo de juego. La cadena de coffee & bakery ha puesto en marcha su propio servicio de catering, una nueva línea de negocio con la que lleva sus manolitos, palmitas y café más allá de sus establecimientos y busca ganar presencia en nuevos momentos de consumo.
El movimiento llega después de un ejercicio en el que la compañía ha dado un nuevo salto de escala. Las cuentas de De Boca en Boca 2017, sociedad que articula el negocio de Manolo Bakes, reflejan una cifra de negocio de 40,5 millones de euros en 2025, frente a los 33,49 millones registrados en 2024. El crecimiento fue del 20,94%, con un incremento de más de siete millones de euros en ventas.
La evolución de los ingresos se produce en paralelo a un proceso de inversión y expansión. Es en este contexto de crecimiento cuando Manolo Bakes incorpora el catering a su modelo. La propuesta busca trasladar el universo de la marca a cumpleaños, celebraciones particulares, eventos corporativos, coffee breaks, fiestas de empresa o recenas de boda, convirtiendo el producto que hasta ahora tenía en las tiendas en una propuesta para consumir de forma colectiva.
De la tienda al evento
El nuevo servicio se articula alrededor de los productos más reconocibles de la cadena. El surtido incluye manolitos dulces y salados, palmitas y café 100% arábica, con distintas combinaciones adaptadas al tamaño y características de cada encuentro.
La oferta contempla packs dulces para 20, 30 y 50 personas, además de una alternativa dulce y salada para 30 comensales. En la parte dulce aparecen referencias como el Manolito Original, Cebra, Dip Negro, Biscoff o Pistacho, mientras que las palmitas incorporan variedades como Original, Cebra Triple, Choco, Biscoff, Pistacho y la nueva Palmita Fondant.
La marca aprovecha la inauguración de este servicio para posicionar sus nuevas propuestas de producto
La compañía también incorpora una pata salada a la propuesta. El surtido incluye combinaciones como salmón con guacamole, queso crema y sésamo negro; paleta ibérica con salmorejo; pastrami con espinaca y mayonesa de mostaza; hummus con tomate seco, espinaca y tajín; pavo con queso ahumado, confitura de manzana y pistacho; y pollo con miel y mostaza.
Los packs pueden acompañarse además de café 100% arábica, zumo de naranja y leche o bebida vegetal. La marca permite ampliar los pedidos con cajas adicionales de manolitos y palmitas y contempla también referencias sin gluten.
La operación supone, por tanto, algo más que añadir un canal de venta. Manolo Bakes intenta ampliar el número de ocasiones en las que entra en contacto con el consumidor, pasando de depender exclusivamente del tráfico de sus establecimientos a participar también en encuentros organizados por empresas y particulares.
Un negocio que ya supera los 40 millones
La nueva actividad se incorpora a una compañía que viene acelerando su crecimiento. La cifra de negocio de De Boca en Boca 2017 pasó de 33,49 millones en 2024 a 40,5 millones en 2025, mientras los gastos de personal aumentaron de 11,78 a 15,17 millones de euros y la plantilla media alcanzó las 462,45 personas, frente a las 302,85 del ejercicio anterior.
La cuenta de resultados refleja, no obstante, el esfuerzo inversor asociado a esta etapa. El resultado de explotación se situó en 894.324 euros, frente a 1,69 millones en 2024, mientras el resultado final fue negativo en 44.775 euros, después de asumir un resultado financiero de -1,01 millones de euros.
Las propias cuentas vinculan parte de la presión sobre el circulante con las inversiones realizadas durante los últimos ejercicios en nuevas aperturas y otros proyectos estratégicos. La compañía cerró 2025 con un fondo de maniobra negativo de 2,87 millones de euros, aunque sus administradores señalan que las características del negocio —con la práctica totalidad de las ventas cobradas al contado— y el acceso a financiación permiten continuar con el desarrollo de la actividad.
El catering mira también al crecimiento internacional
La diversificación hacia eventos se produce mientras Manolo Bakes prepara otro salto: llevar su modelo fuera de la Península.
La compañía ha reorganizado su estructura de expansión para concentrar bajo una misma dirección el desarrollo de España y de los mercados internacionales. Tras superar los 70 establecimientos entre España y Portugal, la enseña plantea una nueva etapa en la que Reino Unido aparece como uno de los principales objetivos, junto con Latinoamérica y Oriente Medio.
La estrategia contempla apoyarse en socios estratégicos y operadores multiformato capaces de desarrollar varios establecimientos, y valorar cada entrada en función de parámetros como la rentabilidad por local, el retorno de la inversión y las necesidades de capital. La hoja de ruta publicada por la compañía sitúa en 2027 el objetivo de comenzar operaciones en uno o dos nuevos países.
El salto internacional tiene además un componente societario que aparece ya reflejado en las cuentas. En febrero de 2025 se constituyó Manolo Bakes International Inc., participada en un 33,33% por De Boca en Boca 2017. Posteriormente, en junio de 2026, el consejo acordó iniciar el proceso de disolución y liquidación de esta sociedad dentro de una reorganización de la estructura societaria vinculada al desarrollo internacional de la marca.
Este último movimiento apunta a que la internacionalización no se está planteando únicamente como una sucesión de aperturas, sino también como una reordenación de la estructura necesaria para abordar el crecimiento exterior.
Más ocasiones de consumo para una marca reconocible
Con el catering, Manolo Bakes introduce una nueva pieza en esa estrategia de expansión. Si la internacionalización busca trasladar el concepto de coffee & bakery a otros mercados, el catering permite ampliar el territorio de la marca sin necesidad de abrir un establecimiento adicional para cada ocasión de consumo.
El producto que ha construido el reconocimiento de la enseña —los manolitos— se convierte así en vehículo para entrar en oficinas, celebraciones y eventos. La nueva línea permite además combinar consumo individual y colectivo, desayuno y coffee break, dulce y salado, y consumo en tienda y fuera de ella.