La explosiva expansión de Popeyes para llegar a toda España en menos de cinco años y la factura acumulada

La explosiva expansión de Popeyes para llegar a toda España en menos de cinco años y la factura acumulada

viernes 31 de mayo del 2024 | 09:12

El pollo frito está que cruje como concepto de restauración. Al auge de su popularidad como proteina se suma un mayor estándar de producto y, sobre todo, una creciente competencia entre marcas especializadas. Si hay una cadena que está sabiendo sacar rédito de este contexto favorable es Popeyes, que en menos de cinco años ha logrado consolidar su presencia en las 17 comunidades autónomas de España.

La enseña operada por Restaurant Brands Iberia (RBI) aterrizó en noviembre de 2019 con una doble inauguración en Madrid. Desde entonces ha sido un no parar que le ha llevado a superar los 120 restaurantes y avivar la el mercado del pollo frito. El último punto situado en el mapa han sido las Islas Canarias, un hito significativo en la estrategia de crecimiento de la marca. Oficializa su desembrco con un local en Parque Comercial La Mareta de la localidad grancanaria de Telde. En los próximos también llegará al Centro Comercial La Ballena de Las Palmas de Gran Canaria.

Esta apuesta de Popeyes por el archipiélago canario, con la que generará medio centenar de empleos, sigue los pasos de la planteada en 2022, cuando puso un primer pie en Mallorca. De esta forma, pasa a tener mapeado todo el territorio nacional, a excepción de Ceuta y Melilla. Este planteamiento estratégico, que responde a la premisa de operar en zonas premium, demuestra la capacidad empresarial de la marca, toda vez que operar en islas supone todo un desafío para la cadena de suministro y operativa en restauración, de ahí que muchas enseñas se resistan a dar el salto.

La marca invirtió 36 millones en aperturas durante 2023

La compañía, que ha convertido España en el primer mercado en Europa y el tercero a nivel mundial, busca este año alcanzar los 150 locales con medio centenar de ubicaciones comprometidas. A largo plazo, espera superar los 400 puntos de venta para 2028 como fruto de una agresiva política de crecimiento y, por encima de todo, costosa.

Prueba de la exigencia económica que plantea esta expansión es que entre 2022 y 2023 invirtió más de 66 millones de euros (30 y 36 millones respectivamente) en la apertura de nuevos restaurantes, cantidad que abarca tanto las obras de construcción como adquisición de instalaciones técnicas y maquinaria. Se trata de un montante que Popeyes, y más concretamente RBI, puede digerir gracias a su capacidad financiera, que le permite entrar en una guerra de precios por rentas que ya está obligando a muchas marcas a frenar inauguraciones.

No obstante, el coste de esta inversión también ha obligado a Popeyes a manejar un fondo de maniobra negativo que, hasta la fecha, se sitúa en 14,2 millones de euros. En su último informe económico, la enseña identifica esta factura como habitual, teniendo en cuenta el sector en el que opera y el desfase temporal existente entre las fechas de cobro y pago de las transacciones comerciales. Y, sobre todo, por la deuda corriente con proveedores de inmovilizado, penalizada básicamente por gastos de nuevas aperturas y costes de puesta en marcha.

Teniendo en cuenta que la penetración de Popeyes alcanza ya al 10% de la población nacional, se trata de la enseña que más cuota de mercado ha ganado en España desde la pandemia, De acuerdo con el informe ‘Turning Tables: From dine-in to doorsetp- Unlocking the Foodservice frontier’ de Kantar. Un rendimiento que, a nivel de negocio, se traduce en unas ventas cercanas a los 100 millones de euros tras crecer un 58% en 2023.

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