Glovo confía en estabilizar su nueva operativa a partir del segundo semestre

Operaciones 10/05/2026

Glovo afronta una de las etapas más delicadas de su historia reciente en España. Tras culminar la transición hacia un modelo laboral adaptado a la llamada “ley rider”, la compañía asegura haber absorbido buena parte del impacto operativo derivado de la contratación directa de repartidores y confía en que el crecimiento vuelva a acelerarse durante el segundo semestre de 2026.

La matriz alemana Delivery Hero trasladó este mensaje al mercado en la presentación de sus resultados del primer trimestre del año, en los que destacó que Europa registró un crecimiento del GMV —el volumen bruto de mercancías— del 6,8% interanual, impulsado por el aumento del reparto propio hasta representar el 83% de la actividad.

Según la compañía, el negocio en España empieza a mostrar señales de estabilización tras meses marcados por una menor eficiencia operativa, mayores tiempos de entrega y ajustes en determinadas ciudades. Delivery Hero sostiene que la optimización en la utilización de repartidores y la mejora en los tiempos de entrega permitirán recuperar tracción comercial en la segunda mitad del ejercicio.

La estrategia pasa ahora por reforzar el posicionamiento de Glovo como una “app multicategoría” capaz de fidelizar al consumidor más allá del reparto de comida, una línea que el grupo define como “Everyday App”, centrada en integrar alimentación, supermercado, conveniencia y productos cotidianos en una única plataforma.

Más cercanía con comercios y clientes

Dentro de ese proceso de reorganización, Glovo también ha comenzado a reforzar su estructura territorial con nuevos perfiles directivos orientados a estrechar la relación con comercios, restaurantes y usuarios locales.

Uno de los movimientos más recientes ha sido el nombramiento de Nil Camacho como director regional para Cataluña y Baleares, dos de las áreas históricamente más relevantes para la plataforma.

La compañía ha explicado que el directivo tendrá como misión impulsar el crecimiento de los más de 14.000 establecimientos asociados a la aplicación en ambas regiones y consolidar la presencia de Glovo entre consumidores y comercios locales. Antes de incorporarse a la firma, Camacho desarrolló su carrera en compañías como Wallapop, HP o Ernst & Young.

El movimiento refleja el intento de Glovo de reforzar su implantación territorial en un momento de transformación interna y creciente competencia en el sector del delivery, especialmente en mercados urbanos maduros como Barcelona o Baleares.

El impacto del ERE y la presión sindical

Sin embargo, la reorganización convive con un fuerte conflicto laboral. La empresa negocia actualmente un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 750 repartidores en unas 60 ciudades españolas, una medida que Glovo justifica por la necesidad de reducir operaciones en determinadas zonas para garantizar la viabilidad del negocio.

La situación ha derivado en movilizaciones y jornadas de huelga convocadas por Comisiones Obreras y apoyadas por UGT, que denuncian precariedad laboral, sanciones internas y un supuesto “ERE encubierto” mediante despidos disciplinarios.

El conflicto evidencia las dificultades que atraviesa el sector tras el fin del modelo basado en falsos autónomos. Hace menos de un año, Glovo inició la contratación directa de miles de repartidores para adaptarse a la normativa española, un cambio que elevó significativamente los costes y la complejidad operativa de la plataforma.

La compañía mantiene, no obstante, que continúa operando en alrededor de 800 localidades españolas y defiende que la transformación permitirá construir un modelo más sostenible y eficiente a medio plazo.

Un sector bajo presión

El ajuste llega además en un contexto de desaceleración del delivery en España. El mercado viene mostrando síntomas de agotamiento tras el boom vivido durante la pandemia y las plataformas afrontan mayores costes laborales, regulatorios y logísticos.

A ello se suma el creciente escrutinio regulatorio sobre las grandes plataformas de reparto. Delivery Hero y Glovo ya fueron multadas en 2025 por la Comisión Europea por prácticas contrarias a la competencia y recientemente las autoridades italianas abrieron nuevas investigaciones relacionadas con las condiciones laborales de los repartidores.

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