El modelo con el que Hidden Hotels gana tamaño en España

Operaciones 01/07/2026

La recuperación de edificios históricos para transformarlos en hoteles de alta gama con una identidad profundamente ligada al destino se ha convertido en el hilo conductor de la estrategia de crecimiento de Hidden Hotels. La compañía, fundada en 2014 por Ignacio Jiménez Artacho y Carmen Cordón, dibuja su mapa hotelero con un modelo que combina rehabilitación patrimonial, diseño contemporáneo y una narrativa vinculada a la historia de cada ciudad. 

Tal y como informó este medio, su próximo paso será Barcelona, donde abrirá el próximo mes de septiembre Hotel Club 29, un establecimiento que se suma a una cartera que ya incluye proyectos en Madrid, Sevilla, Granada y Mallorca.

Cabe mencionar que la filosofía de la cadena parte de la recuperación de inmuebles con un fuerte valor histórico o arquitectónico que, tras años de abandono o pérdida de protagonismo, vuelven a integrarse en la vida de la ciudad a través de un proyecto hotelero. En este sentido, definen su modelo como una búsqueda de lugares con identidad propia a los que «devolver su antiguo esplendor” mediante propuestas donde la historia, el arte, el diseño y la experiencia local conviven con los estándares del lujo actual.

Con la llegada a la ciudad Condal, la compañía da un paso más. Hotel Club 29 comenzará a recibir huéspedes como un hotel boutique de cinco estrellas con 65 habitaciones ubicado en Passeig de Gràcia. Desde la cadena, han concebido este establecimiento para recuperar el carácter de uno de los edificios emblemáticos de la avenida y reinterpretar la Barcelona de finales de los años veinte, una etapa que identifican como uno de los momentos de mayor efervescencia cultural, artística y arquitectónica de la ciudad.

Barcelona, el siguiente movimiento de Hidden Hotels

En este sentido, el proyecto toma como punto de partida la transformación que vivió Barcelona durante aquella década, impulsada por el crecimiento de la industria textil, la arquitectura y el arte, en un momento en el que la ciudad aspiraba a situarse entre las grandes capitales europeas. La Exposición Internacional de 1929, el auge de los círculos culturales y el desarrollo del Passeig de Gràcia como escenario de las grandes residencias burguesas forman parte del relato que articula el nuevo establecimiento.

De hecho, el propio nombre del hotel resume esa intención. Durante el desarrollo del Eixample, la actual avenida Passeig de Gràcia correspondía a la calle número 29 del proyecto urbanístico. Ese dato histórico sirve de punto de partida para construir el concepto del hotel, definido por la compañía como «la dirección secreta de la Barcelona más brillante», una propuesta que busca recuperar el espíritu de aquella ciudad elegante, cosmopolita y visionaria que convirtió a la ciudad en uno de los grandes focos culturales europeos.

Ese relato histórico se traslada también al diseño interior del establecimiento. Hidden Hotels plantea un hotel donde restaurante, coctelería de autor, patios interiores y una terraza escondida evocan la atmósfera de los antiguos clubes privados de la época. Más que reproducir un espacio exclusivo en sentido tradicional, la cadena plantea un lugar concebido para favorecer la conversación, el encuentro y una forma pausada de habitar la ciudad.

La estrategia de Hidden Hotels para diferenciarse

Según han explicado desde la cadena, las habitaciones se inspiran en las residencias de la burguesía barcelonesa de principios del siglo XX. Amplios ventanales, mosaicos, vidrieras, balcones y una presencia destacada de los textiles conforman unos espacios que miran tanto al Passeig de Gràcia como a los patios interiores. De esta forma, ofrecen dos formas distintas de vivir el establecimiento: la conexión con una de las principales arterias de Barcelona o la búsqueda de tranquilidad en pleno centro urbano.

Hotel Club 29

Cabe destacar que la máxima expresión de ese concepto residencial llega con la Suite Presidencial, concebida como una vivienda dentro del propio hotel. El espacio contará con amplias zonas de estar, comedor privado, dos baños, bañera exenta, terraza exterior y solárium, además de la posibilidad de conectarse con una habitación contigua para convertirse en una Suite Real. Según la compañía, el objetivo no es la ostentación, sino reinterpretar la privacidad, la amplitud y la vida doméstica de la burguesía barcelonesa de finales de la década de 1920.

Más allá del alojamiento, Hidden Hotels plantea Hotel Club 29 como un punto de partida para descubrir Barcelona desde una perspectiva local.

Así es el segundo hotel de Hidden Hotels en Granada

La apertura de Hotel Club 29 llega apenas unas semanas después de otro movimiento estratégico de la compañía: la puesta en marcha de Seda Residences, en Granada. Con este proyecto, Hidden Hotels busca ampliar la oferta creada en torno a Seda Club Hotel.

Ubicado en un edificio de carácter noble completamente rehabilitado, el establecimiento está formado por una colección de 16 residencias boutique situadas en pleno centro histórico de Granada, a apenas 50 metros de Seda Club Hotel, el primer cinco estrellas Gran Lujo de la ciudad y distinguido con una Llave Michelin. 

El proyecto recupera los antiguos grandes almacenes La Verdad, un inmueble muy vinculado a la memoria de Granada que permaneció en desuso durante dos décadas.

Convertir patrimonio histórico en hoteles de lujo

Es importante destacar que la rehabilitación mantiene la misma filosofía de rescatar edificios con valor histórico para devolverles protagonismo a través de una propuesta hotelera contemporánea. En este caso, el relato vuelve a construirse alrededor de uno de los episodios menos conocidos de la historia de la ciudad: el papel de Granada como uno de los grandes centros de producción y comercio de seda entre Oriente y el Mediterráneo.

Desde la compañía explican que Seda Residences nace para complementar la propuesta de Seda Club Hotel con un producto orientado a aquellos viajeros que buscan una mayor independencia sin renunciar a los estándares de un establecimiento de cinco estrellas gran lujo. “Buscábamos complementar la oferta de Seda Club con un producto con el mismo nivel de calidad y servicios, pero ofreciendo mayor privacidad para el huésped que quiere vivir esa experiencia más íntima disfrutando de su propia independencia sin renunciar al confort, estándares y calidades de un hotel de cinco estrellas gran lujo”, señalan.

Seda Residences

Por otro lado, la ubicación refuerza esa conexión con la historia local. Situado en la esquina de las calles Capuchinas y Lucena, el edificio se encuentra a pocos pasos de la Alcaicería, el antiguo mercado de la seda durante la época nazarí, además de la Catedral y algunas de las principales calles comerciales y gastronómicas de Granada. El objetivo es que el huésped pueda recorrer la ciudad desde un emplazamiento integrado en su tejido histórico.

La inspiración en la Ruta de la Seda también se traslada al interiorismo del proyecto, ya que se vuelve a utilizar el diseño como vehículo para contar la historia del destino, incorporando referencias a la artesanía granadina.

El proyecto de interiorismo ha sido desarrollado por el Estudio GDC (Grupo Gastón y Daniela), que ha buscado crear espacios serenos donde las referencias históricas conviven con un lenguaje contemporáneo.

La oferta se distribuye en ocho residencias exteriores de un dormitorio de alrededor de 45 metros cuadrados, siete residencias de dos dormitorios y una Penthouse Suite con dos dormitorios y salón con cocina integrada. Aunque se trata de residencias independientes, los huéspedes mantienen acceso a los servicios de Seda Club Hotel. Entre ellos, el servicio de concierge, desayuno, chófer, traslados, visitas privadas o asistencia personalizada. Además, cuenta con el restaurante Seda Club, dirigido por el cocinero Rubén Catalán; el sky lounge de la azotea con vistas a la Catedral; y Seda Café, el antiguo kiosco de la Plaza de la Trinidad recuperado por la cadena y transformado en un nuevo espacio gastronómico.

A día de hoy, la cadena fundada avanza en el camino para redefinir el panorama hotelero con espacios únicos que son “un tributo al lujo secreto del arte de vivir español, a la historia y la autenticidad de la experiencia local”. Entre las ubicaciones más destacadas, la compañía ofrece estancias en propiedades históricas como el emblemático Gran Hotel Inglés de Madrid; El Gravina 51 y el hotel Cavalta de Triana, en Sevilla; y El Seda Club Hotel, en Granada. 

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