A partir del próximo 4 de noviembre, volar con Delta tendrá un nuevo significado para los amantes de la gastronomía. La aerolínea estadounidense se ha aliado con el reconocido chef español José Andrés para llevar a bordo un menú inspirado en los sabores más emblemáticos de España. La colaboración, que debutará en las cabinas Delta One y Delta First, se desplegará de forma progresiva hasta 2026.
“Delta se distingue por ofrecer experiencias culinarias de primer nivel”, explica Stephanie Laster, directora general de Onboard Dining Experience. “Al igual que somos líderes en fiabilidad operativa, también lo somos en innovación gastronómica. Nuestras comidas buscan conectar con el mundo a través de la cultura, la artesanía y el cuidado”.
Por su parte, José Andrés celebra esta alianza con el entusiasmo característico que lo ha convertido en embajador mundial de la cocina española. “A muchas personas, incluyéndome a mí, les encanta viajar por la comida; buscan nuevos sabores, nuevos platos, nuevos ingredientes. Pues bien, ¡ahora el viaje culinario puede empezar incluso antes de aterrizar!”, afirma el chef.
Delta refuerza su visión de posicionarse como una marca de estilo de vida premium
El menú diseñado por el equipo de José Andrés promete trasladar a los pasajeros al corazón de la gastronomía española. Entre los platos estrella destacan la tortilla española con pisto manchego para el desayuno; costillas de ternera estofadas en salsa barbacoa con mojo rojo y polenta; pimientos del piquillo rellenos de queso de cabra y setas; o un pollo con salsa de jerez y frutos secos, acompañado de puré de apionabo y zanahorias asadas.
Cada receta ha sido cuidadosamente adaptada para mantener su textura, sabor y autenticidad en las condiciones únicas del vuelo. El equipo culinario de Delta trabajó mano a mano con el del chef para ajustar tiempos de calentamiento, proporciones y presentación, logrando que “cada bocado sepa tan bien como en un auténtico bar de tapas español”.
Una estrategia con propósito
Esta nueva alianza refuerza la visión de Delta de posicionarse como una marca de estilo de vida premium. En los últimos años, la compañía ha elevado el listón del servicio gastronómico en las alturas: desde los maridajes de vino en Delta One hasta la popular incorporación de hamburguesas Shake Shack a bordo.
“El chef José Andrés no sólo es un icono culinario, sino también una fuerza humanitaria”, señala Laster. “Su enfoque centrado en las personas y su influencia global encajan perfectamente con la misión de Delta de ofrecer una hospitalidad con alma”.
Con esta colaboración, Delta no solo sirve comida: cuenta una historia. Una que celebra el sabor, la excelencia y la identidad cultural. Porque, como diría José Andrés, viajar también es saborear el mundo —y ahora, ese viaje empieza mucho antes de llegar al destino.
