El sector de la restauración atraviesa un momento de incertidumbre en el que los modelos de servicio rápido mantienen el pulso, mientras el casual dining acusa la caída del consumo. En este contexto, AmRest, que por un lado opera marcas como KFC y por otro La Tagliatella, consiguió cerrar el segundo trimestre de 2025 con un leve avance en sus ventas, que alcanzaron los 641,7 millones de euros, un 0,4% más que en el mismo periodo del año anterior. Si se excluyen los negocios desinvertidos a comienzos de año, el crecimiento fue del 3,9%.
En el acumulado del primer semestre, la facturación consolidada ascendió a 1.261,9 millones de euros, un 2,5% más interanual (o un 3,9% sin impacto de desconsolidaciones). Un resultado positivo en un entorno marcado por las presiones inflacionistas, que han reducido la frecuencia de consumo y orientado la demanda hacia menús de mayor valor percibido.
La compañía respondió con una estrategia comercial específica que le permitió incrementar un 3% el número de transacciones frente al año anterior. Sin embargo, la rentabilidad se vio presionada: el margen EBITDA retrocedió hasta el 16,8% (107,7 millones de euros), 0,9 puntos menos que en 2024, afectado por el alza de costes laborales y la salida de la sociedad SCM.
Pese a ello, AmRest logró dar la vuelta a sus resultados netos: en el trimestre registró un beneficio de 7,8 millones de euros, frente a las pérdidas de 23,1 millones un año antes. “Los resultados ponen de manifiesto la solidez y capacidad de adaptación de nuestra organización en un entorno complejo e incierto”, señaló Eduardo Zamarripa, director financiero del grupo.
Contrastes regionales: Europa del Este tira, Occidente flojea
El crecimiento se apoyó en Europa Central y del Este, donde las ventas subieron un 8,3% hasta 399,5 millones de euros, con un desempeño especialmente notable en Polonia (+9,7%). En contraste, Europa Occidental retrocedió un 1,9% (219,6 millones), lastrada por Francia (-14%), mientras que España y Alemania mostraron avances. En el caso del mercado español se alcanzaron los 176,9 millones de euros en el acumulado de la primera parte del año, cifra muy similar a la del mismo periodo año anterior. Asimismo, el Ebitda se situó en 15,3 millones de euros, 2,7 millones por encima de que obtuvo en junio de 2024.
En China, la facturación cayó un 9,6%, hasta los 22,6 millones de euros, en línea con la desaceleración del consumo en el país.
Con 2.103 restaurantes al cierre del trimestre (21 aperturas y 14 cierres), la compañía mantiene un modelo resistente en un mercado que se bifurca: los formatos de servicio rápido muestran resiliencia, mientras la restauración casual sigue acusando la prudencia del consumidor.
