El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la nueva ordenanza de terrazas, que sustituirá a la de 2013 y entrará en vigor en enero de 2026. Esta normativa regulará más de 6.000 terrazas y medio centenar de quioscos de hostelería en la capital, con el objetivo de equilibrar la actividad económica, el disfrute del espacio público y el descanso de los vecinos.
Para los hosteleros, esto significa un marco más claro y actualizado, pero también más exigente en aspectos como licencias, funcionamiento diario y sanciones.
1. Licencias y entorno urbano: cada terraza será única
La ordenanza mantiene la estructura anterior, pero introduce criterios más precisos:
- Cada distrito decidirá caso por caso: la ubicación, el paso peatonal, la accesibilidad y la convivencia vecinal serán determinantes para otorgar la licencia.
- Adaptación al espacio urbano: paradas de transporte, ascensores o árboles cercanos influirán en cómo y dónde se puede instalar la terraza.
Esto significa que dos terrazas similares podrían tener condiciones distintas según la calle o plaza donde estén.
2. Sanciones más estrictas
Uno de los cambios más importantes es el endurecimiento del régimen sancionador. Algunas infracciones que ahora se penalizan más duro son:
- Generar ruido al mover mesas o sillas.
- Colocar elementos no autorizados.
- No retirar mobiliario al final de la jornada.
Además, se tipifican nuevas infracciones graves, como cerrar estructuras ligeras en zonas de paso o bloquear el acceso a vehículos de emergencia. Cumplir las normas será clave para evitar multas y problemas con la licencia.
3. Seguridad jurídica y equilibrio
La vicealcaldesa Inma Sanz asegura que la norma ofrece reglas claras y seguridad jurídica para hosteleros y vecinos. Entre las medidas destacadas se incluyen la protección de paradas de transporte, ascensores y árboles; un mayor control sobre estufas y cerramientos o el incremento de sanciones para incumplimientos reiterados.
4. Críticas y debate
La nueva ordenanza no ha sido unánimemente bien recibida. Las asociaciones vecinales critican la falta de participación y alertan sobre problemas de accesibilidad, mientras que la oposición municipal pide limitar horarios nocturnos y reforzar la participación ciudadana. Pero hasta Hostelería Madrid expresó sus dudas respecto al primer borrador en materia de ubicación, superficie y número de elementos autorizados.
Aunque la entrada en vigor es en 2026, conviene prepararse desde ya:
- Revisar la terraza actual: distancias, mobiliario y horarios.
- Ajustar accesibilidad: asegurar que no se invadan pasos peatonales ni zonas sensibles.
- Gestionar el ruido: protocolos claros al mover mobiliario.
- Evitar elementos no autorizados: cerramientos, toldos o calefactores sin permiso.
- Mantener contacto con el distrito: estar al día de criterios locales específicos.
