MYKA fermenta un nuevo salto internacional tras casi triplicar ventas

Operaciones 23/09/2026

Si hay un concepto que triunfa en restauración y muchos quieren replicar, ese es MYKA. Tras haber convertido las largas colas frente a algunos de sus locales en una seña de identidad, la marca de yogur griego empieza a adquirir una dimensión que trasciende la apertura de nuevos puntos de venta.

La compañía, especializada en frozen yogurt, cerró 2025 con 2,1 millones de euros de cifra de negocio, frente a los 712.140 euros del ejercicio anterior. Un salto del 194,3%, que deja las ventas prácticamente tres veces por encima de las registradas en 2024 y proporciona a la marca una base financiera y operativa sobre la que preparar su siguiente etapa de expansión internacional.

La evolución de las ventas llega acompañada de un incremento del beneficio neto, que pasa de 377.071 euros en 2024 a 598.302 euros en 2025, un 58,7% más. El resultado de explotación alcanzó los 824.906 euros, frente a los 510.373 euros del ejercicio anterior.

La expansión se apoya en la selección de ubicaciones singulares y estratégicas

Las cuentas muestran así una compañía que no solo está creciendo en presencia, sino también en dimensión. MYKA acaba de incorporar dos nuevas ubicaciones a su red: Fuencarral 40, en Madrid, y Avenida Gaudí 52, en Barcelona, junto a la Sagrada Familia. La estrategia pasa por ocupar localizaciones de alto tráfico y personalidad propia en las principales ciudades, una fórmula con la que la compañía está construyendo una red urbana antes de afrontar mercados exteriores.

En Madrid, la marca alcanza ya siete establecimientos, después de sumar Fuencarral a sus ubicaciones de Plaza de Olavide, Justicia, Ponzano, Gran Vía, Chamartín y Barrio de Salamanca, donde nació la marca. Barcelona suma cuatro puntos de venta con la incorporación de Avenida Gaudí a los establecimientos de Ciutat Vella, Gràcia y Eixample.

El mapa de MYKA ya no se limita, además, a España. La compañía cuenta con presencia en Hong Kong, Nueva York, París, Ciudad de México y Lisboa, y contempla nuevas aperturas en Londres y Costa Rica. El movimiento apunta a una estrategia en la que la expansión internacional se apoya en la selección de ubicaciones singulares y estratégicas, más que en una implantación indiscriminada.

Crecer antes de internacionalizar

La fotografía de 2025 ayuda a entender el momento en el que se encuentra MYKA. La compañía pasó de una media de 7,3 empleados fijos en 2024 a 22,4 en 2025, mientras que cerró el ejercicio con 28 trabajadores fijos, frente a los 14 de un año antes.

La compañía, además, retuvo prácticamente todo el beneficio generado durante el ejercicio. De los 598.302 euros de resultado de 2025, destinó 42 euros a reserva legal y 598.260 euros a reservas voluntarias.

Es un dato especialmente relevante al observar el momento de expansión que atraviesa la marca: las cuentas muestran una empresa que está acumulando recursos propios mientras amplía estructura, activos y presencia geográfica.

Hay, no obstante, un elemento de las cuentas que conviene poner en contexto. MYKA registra 1,25 millones de euros en otros ingresos de explotación, una cantidad muy significativa frente a sus 2,1 millones de euros de cifra de negocio, aunque las cuentas analizadas no detallan en este apartado cuál es su composición.

Con esta evolución, el reto para MYKA cambia de escala. La compañía ya ha demostrado capacidad para crecer con rapidez en Madrid y Barcelona y está construyendo una primera huella internacional. Ahora, el objetivo pasa por convertir ese crecimiento en una plataforma capaz de replicar el modelo en nuevos mercados.

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