Goiko pierde más de 36 M y afronta un nuevo giro estratégico bajo el control de Capza

Operaciones 02/09/2026

Se complica la travesía de Goiko. La cadena de hamburgueserías afronta una nueva etapa bajo el control de Capza después de cerrar 2025 con unas pérdidas de 36,4 millones de euros, mientras su negocio retrocede y su red se mantiene estable en 111 establecimientos. La compañía lleva años tratando de recuperar presencia como marca y de encontrar una fórmula que le permita volver a crecer con rentabilidad, pero la estrategia ha variado varias veces en este recorrido.

Las cuentas de InternationalBurgerCo, matriz de Goiko, reflejan un ejercicio complicado. La cifra de negocios cayó un 11,2%, hasta los 109,1 millones de euros, frente a los 122,9 millones registrados en 2024. El resultado de explotación también empeoró: las pérdidas pasaron de 9,1 millones a 32,2 millones de euros.

El deterioro de los activos tuvo un peso relevante en esta evolución. Goiko contabilizó 17,8 millones de euros en deterioros y pérdidas, frente a apenas 0,6 millones un año antes. A ello se sumaron 21,7 millones de amortizaciones y más de ocho millones de gastos financieros. El resultado antes de impuestos alcanzó los 40,1 millones de euros negativos y las pérdidas finales quedaron en 36,45 millones.

Una red que ha dejado de crecer al mismo ritmo

Uno de los síntomas del cambio de ciclo está en la propia red. Goiko mantiene actualmente 111 establecimientos, pero el crecimiento se ha desacelerado después de varios años en los que la enseña apostó por ampliar rápidamente su presencia.

La expansión llegó a convertirse en uno de los principales pilares de la estrategia de la cadena. Sin embargo, el foco se ha ido desplazando progresivamente desde la apertura de locales hacia la mejora del rendimiento de los establecimientos existentes.

Capza pretende que Goiko vuelva a generar caja de forma recurrente

El objetivo bajo el nuevo accionista pasa ahora por hacer más eficiente la estructura y recuperar rentabilidad antes de volver a pisar el acelerador de las aperturas. La evolución de la plantilla apunta también a este proceso de ajuste. El grupo contabilizó una media de 1.737 empleados en 2025, frente a los 1.874 del ejercicio anterior.

Capza necesita que el ahorro permita compensar el esfuerzo financiero realizado para hacerse con el control de la compañía y crear las condiciones para que Goiko vuelva a generar caja de forma recurrente. La gestora francesa ha pasado a controlar alrededor del 90% de Goiko tras capitalizar aproximadamente 60 millones de euros de deuda y aportar otros cinco millones de euros de capital.

La operación permitió aliviar una parte sustancial de la presión financiera que arrastraba la compañía. En las cuentas de 2025, la deuda con entidades de crédito a corto plazo se situó en 20,2 millones de euros, frente a los 59,9 millones de 2024. La deuda bancaria a largo plazo también descendió desde 20,8 millones hasta 4,1 millones.

El refuerzo financiero también se deja notar en el balance: el patrimonio neto pasó de 9,5 millones de euros en 2024 a 35 millones en 2025, mientras el capital social se elevó hasta 63,2 millones.

La transformación financiera ha venido acompañada además de cambios en la dirección. 2026 ha supuesto una sucesión acelerada en la primera línea ejecutiva de Goiko, después de que Alejandro Hermo dejara el cargo y David Giordano permaneciera apenas unos meses como consejero delegado.

Capza recurrió posteriormente a Marc Fontclara, profesional de la propia gestora, como solución temporal mientras se completaba la búsqueda de un nuevo primer ejecutivo.

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