El Godó transforma su hospitality para recuperar la confianza de los patrocinadores

El Godó transforma su hospitality para recuperar la confianza de los patrocinadores

Publicado el viernes 01 de abril del 2022
viernes 01 de abril del 2022

Si en 2021 los esfuerzos fueron dirigidos a sacar adelante la edición tras un año en blanco, este 2022 se pretende recuperar las cifras de negocio y asistencias previas a la pandemia, cercana a los trece millones de euros. A falta de quince días para la celebración del Trofeo Conde de Godó, los organizadores tienen todo a punto para reposicionarlo como uno de los eventos empresariales de referencia en Barcelona.

En la edición del año pasado se consiguió equilibrar el presupuesto pese al recorte del 40% en los ingresos. Gracias en gran medida a la contención en los gastos, que representaron la mitad que en 2019 y permitieron invertir dos millones de euros este año. De cara a la próxima cita, que se disputará del 16 a 24 de abril ya sin restriccines de aforo, el objetivo es exprimir al máximo el potencial del Village. Idea en la que los responsables del torneo llevan trabajando desde julio de 2020, cuando licitaron el diseño del proyecto para relanzar los espacios de la fan zone y el hospitality.

Tennium, la empresa barcelonesa dedicada a la gestión de torneos, se hizo con el contrato de Godó, poniendo fin a una relación de más de dos décadas con IMG. Tras plantearse la edición de 2021 como una prueba del nuevo concepto, los actuales gestores han llevado a cabo una remodelación de las instalaciones del Village, incluyendo las ofertas gastronómicas, zona de juegos, música y otras ofertas de entretenimiento.

La oferta gastronómica corre a cargo de Aspic

Tal y como explica Alicia Iribarren, manager de Tennium, la transformación afecta a varias zonas «para poner al torneo al día en todos los aspectos». Por un lado, se ha reformado el Fan Boulevard, la calle de acceso al público general, para ampliar su oferta de ocio. «Se va a cambiar la oferta comercial e incluir una zona de activaciones digitales que va a despertar mucho interés».

Las principales novedades tienen que ver con el espacio de hospitalidad, donde se distinguen tres zonas. La primera de ellas es la general, desde la que se accede a los stands patrocinadores, que aportan entre 60.000 y 250.000 euros y cuenta con espacios habilitados para reuniones corporativas o eventos privados. Después habrá terraza y una segunda altura con zona premiums. «Habrá un restaurante vip tanto en la planta de arriba como la de abajo, que estará abierto a clientes que van ese día, y también una zona exclusiva para los invitados», indica Iribarren.

Plano del complejo que alberga el Conde de Godó

Toda la oferta gastronómica correrá a cargo de Aspic, que lleva varios años ocupándose del catering del torneo. Y como parte de la apuesta porque la experiencia de los patrocinadores y asistentes sea más amigable, se han establecido dos turnos de comida. Uno de 13 a 14:30 y otro de 15 a 16:30, cada uno con una capacidad para 330 comensales. Se pretende con ello evitar las esperas de ediciones anteriores y que ambos tengan la misma categoría de cara al público.

Por otro lado, en las pistas de pádel del Real Club de Tenis de Barcelona, en cuyas instalaciones tiene lugar el torneo, se instalará un servicio de restauración más premium para un máximo de 180 personas. Asimismo, todos los menús ofrecerán opciones aptas para todas las dietas, basados en productos locales para ayudar a la economía local.

La organización estima recibir la asistencia de entre 7.000 y 7.500 comensales durante los nueve días que dura el campeonato. «Al final la idea es fusionar un torneo histórico de renombre con una experiencia que vaya más allá del tenis y lo convierta en uno de los puntos de encuentros empresariales», concluye Iribarren

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