Viaje al otoño de Navarra a través del Piquillo

B2C 13/10/2025

Es probable que, si hubiera que definir Navarra con un sabor o representarla con un olor, el pimiento del Piquillo de Lodosa apareciera de inmediato en la mente. Da mucho juego en la cocina, pero más allá de ser un ingrediente, es un sabor con denominación de origen. En cada rincón de esta tierra se respira autenticidad, respeto por el entorno y una profunda conexión con lo local, lo que la convierte en uno de los destinos más atractivos del turismo enogastronómico en España. 

Cada temporada, Navarra guarda un secreto esperando a ser descubierto, no solo como parte de su oferta turística, sino como una forma de entender la vida. En esta misma línea, esta estación del año viene marcada por los colores del pimiento del Piquillo. 

Bajo el lema “El secreto imperfecto de nuestra tierra”, Navarra ha reivindicado el pimiento del Piquillo de Lodosa como un producto genuino frente a la uniformidad, poniendo en valor las imperfecciones y la irregularidad como sinónimos de calidad y de carácter propio. 

Uno de sus ‘secretos’ reside en un equilibrio perfecto entre paisajes con gran autenticidad, una despensa repleta de productos singulares y la hospitalidad de un destino que vive la gastronomía como parte clave de su identidad.

Sivarious ha tenido la oportunidad de participar en la jornada realizada en la localidad de Lodosa, que contó con la presencia de representantes locales, como la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola; la directora general de Turismo, Ana Rivas; la alcaldesa de Lodosa, Laura Remírez y el presidente de la Denominación de Origen Piquillo de Lodosa, Jesús Aguirre.

No hay dos pimientos del Piquillo iguales

Nacidos en el corazón de Navarra y cultivados en ochos municipios diferentes que le dan el apellido D.O: Mendavia, Lodosa, Sartaguda, Cárcar, Lerín, Azagra, San Adrián y Andosilla. Estos pimientos son más que un ingrediente, son la esencia de una tierra fértil y el cuidado de muchas generaciones. De hecho, en sus orígenes, los pimientos del Piquillo no iban más allá del consumo familiar. 

Hoy en día, este producto se ha convertido en la base de una importante industria conservera. La Denominación de Origen Pimiento del Piquillo de Lodosa empezó a funcionar en 1987 con el principal fin de preservar y garantizar la autenticidad y calidad de un producto que cada vez tiene más imitadores. 

Entre los meses de octubre y noviembre, los pimientos se recogen a mano, en el momento exacto de su maduración. A pesar de que es imposible encontrar dos iguales, comparten ciertas cualidades: son carnosos, con un atractivo color rojo, de textura firme y jugosa, dulces y sabrosos, con toques picantes en alguna ocasión. Antes de introducirlos en los botes, se asan en hornos a 700ºC y se pelan a mano.

Sin lugar a dudas, las características de este producto sirven de reflejo de la esencia de Navarra: un territorio que abraza la imperfección y lo convierte en seña de identidad y experiencias únicas para el turista.

Navarra como destino gastronómico

Más allá del placer gastronómico, Navarra apuesta por un turismo sostenible y responsable, basado en el respeto a la tierra y a sus ciclos naturales. La Comunidad Foral pone todos sus esfuerzos en impulsar un modelo que protegen el entorno, dinamiza la economía local y ofrece al visitante una experiencia auténtica, alejada de lo masivo.  

Entre viñedos, tradición y naturaleza, el equipo de este medio ha podido comprobar que su identidad como destino se refleja en los productos más auténticos, mostrando con orgullo la esencia que hace de Navarra un destino único. La excelencia guía la oferta, priorizando la calidad por encima de la cantidad y promoviendo experiencias únicas a través de empresas competitivas.

Cuidar lo auténtico, celebrar la diversidad y compartir el sabor de la tierra.

A día de hoy, Navarra es la provincia española con más espacios naturales protegidos por kilómetro cuadrado. De los valles verdes del norte y del Pirineo al desierto de las Bardenas Reales, al sur, se despliega una riqueza natural brillante. 

Para ensalzar la Comunidad Foral como destino turístico, las instituciones han organizado diferentes acciones promocionales. En esta ocasión, la Torre de Velasco, en el municipio de Lodosa, y las fincas de cultivo que la rodean se convirtieron en el escenario de un evento de promoción turística que reunió a profesionales del sector, periodistas y creadores de contenido. En este entorno emblemático, los asistentes disfrutaron de una experiencia inmersiva que fue mucho más allá de la mesa y el mantel.

Acompañados por los productores, visitaron los campos de cultivo de la Denominación de Origen Piquillo de Lodosa, participaron en la recolección de los pimientos y, tras su asado, los degustaron en la propia finca junto a otros productos navarros. La jornada concluyó con un menú elaborado por el chef navarro Jesús Iñigo, maridado con vinos de la DO Navarra, en un entorno patrimonial único que puso el broche final a una cita en la que la autenticidad fue la verdadera protagonista.

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