Familia Conesa-Pago Guijoso obra ‘Ch Spain’, un queso de autor único en el mercado

Familia Conesa-Pago Guijoso obra ‘Ch Spain’, un queso de autor único en el mercado

Publicado el sábado 21 de mayo del 2022
sábado 21 de mayo del 2022

Familia Conesa-Pago Guijoso presenta un nuevo tipo de queso, totalmente único en el mercado: Ch, su minimalista queso de autor, es una pasta blanda de leche cruda de oveja, elaborado en La Mancha, con una curación de dos meses, que termina por evolucionar hacia un acabado cremoso. Posee un sabor elegante y equilibrado y unos aromas muy puros, nada habituales en un producto de este tipo. Ch fue presentado en la 35 edición de Salón Gourmets y participó en la final 12 GourmetQuesos del Campeonato de los Mejores Quesos de España 2022.

Familia Conesa-Pago Guijoso está situada en El Bonillo, un peculiar rincón en Albacete. Se encuentra en una finca situada en pleno corazón del campo de Montiel. Esta bodega es el resultado del sueño y el empeño de toda una familia apasionada del campo, la agricultura y la viticultura. Con el fruto de sus excepcionales viñas viejas elaboran vinos únicos como La Sabina, El Beso y La Doncella, y exquisitos quesos.

Como explica Pedro Carrascosa, (director general) «este queso nació por casualidad. La maestra quesera estaba intentando hacer un queso de pasta blanda, pero en la cámara, por las características de nuestra leche –de ovejas exclusivas de la finca, alimentadas de manera natural—, por la temperatura, humedad y la limpieza de la corteza, se produjo una proteólisis espontánea (cambios bioquímicos que se producen durante la maduración del queso, que afectan a su textura, aroma e intensidad) y el centro se puso mucho más cremoso. No hay un queso similar en el mercado; tiene un sabor increíble, equilibrado y exquisito, y unos aromas muy puros, sin las notas ovinas típicas de un lácteo con una curación de estas características».

Este queso de leche cruda, elaborado en El Bonillo (Albacete), emplea cuajo vegetal y se elabora con la leche recién ordeñada (tibia, por tanto) depositada directamente en la cuba, sin que se enfríe ni se añada ningún tipo de aditivos. Su cuajada se corta muy finamente y se fermenta en la cámara. Tiene una curación de dos meses y debe consumirse entre los dos y los cuatro meses después de su fabricación. La mejor manera de degustarlo es abriéndolo y untando su crema en pan. La corteza es comestible, ya que estamos ante un queso artesano y totalmente natural.

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