Es innegable que cada vez es más común que los hoteles de lujo amplíen su oferta más allá del alojamiento, incorporando experiencias gastronómicas personalizadas y de alto nivel. Estos establecimientos buscan sorprender a sus huéspedes a través de propuestas culinarias exclusivas que reflejan su identidad y la riqueza del entorno local.
Para lograrlo, son muchos los hoteles de alta gama que potencian alianzas que buscan transformar la estancia en una vivencia sensorial completa. Un ejemplo de ello es la colaboración entre Four Seasons Hotel Madrid y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Se trata de una unión que, sin lugar a dudas, materializa la fusión entre alta gastronomía y arte. Por primera vez, ambas instituciones se unen para ofrecer una experiencia multisensorial única que conecta algunas de las obras más emblemáticas de la historia del arte expuestas en el museo con una propuesta culinaria creada para la ocasión.
Ubicado en el elegante lobby de Four Seasons Hotel Madrid, El Patio será el escenario de esta experiencia artística y gastronómica que invita a saborear la historia del arte a través de un menú exclusivo de cuatro pases. Cada plato ha sido diseñado a partir de obras seleccionadas del recorrido temático del museo llamado “Gastronomía”, ofreciendo una reinterpretación culinaria de sus colores, simbolismos y mensajes.
La experiencia completa, disponible a partir de octubre, comienza a las 9:00 horas en el museo con una visita guiada privada a puerta cerrada por el recorrido para finalizar en el hotel con una propuesta gastronómica rica en historia y cuidadosamente elaborada que se podrá disfrutar a partir de las 12:00 horas.
Bocados inspirados en arte en el corazón de Madrid
Para ello, se han seleccionado 4 de las obras que forman parte de este recorrido y se ha creado un menú de 4 deliciosos bocados inspirados en ellas para que huéspedes y locales puedan saborear y vivir el arte:
El primer pase de la experiencia se llama “Pasión de Ostras”, inspirado en Comiendo ostras (1665-1669) de Jacob Lucasz Ochtervelt, maestro del barroco holandés. Una ostra fresca acompañada de melocotón encurtido y cilantro, maridada con un elegante Bellini. Una propuesta que evoca sensualidad, deseo y placer visual y gustativo.
La experiencia continúa con “El Carpaccio de la Condesa» – Basado en Joven caballero en un paisaje (1505) de Vittore Carpaccio. Carpaccio de res con vinagreta de palo cortado, mostaza Dijon y focaccia. Maridado con un cóctel sin alcohol llamado Embargo. Un homenaje tanto a la historia europea como al arte veneciano que da nombre al plato.
El Especial de Nedick’s» – Inspirado en Nedick’s (1970) del fotorrealista Richard Estes. Una hamburguesa tipo hot dog con relish y patatas fritas, acompañada de una bebida singular a base de zumo de naranja inspirada en el clásico refresco de la famosa cadena neoyorquina pero reinterpretada por el equipo del hotel de una forma más contemporánea. Un guiño a la cultura pop y los orígenes del fast food reinterpretados con la sofisticación de Four Seasons Hotel Madrid.
“La Tentación de la Manzana» – Cierre dulce de la experiencia inspirado en Adán y Eva (1507-1508) de Jan Gossaert. Una delicada manzana dorada con interior de manzana verde y albahaca fresca elaborado por el equipo de pasteléria del hotel al cargo de María José Parra. Acompañada de café a elección del comensal. Una dulce reflexión sobre el deseo, el pecado y la belleza.
Four Seasons apuesta por las experiencias únicas
Desde su apertura, Four Seasons Hotel Madrid se ha consolidado como un espacio donde el arte y la elegancia se entrelazan. Con una colección privada de arte compuesta por cerca de 1.500 piezas (entre pinturas, esculturas y fotografías) cuidadosamente comisariadas por Paloma Fernández-Iriondo, el hotel es un enclave rico en historia.
Por su parte, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza continúa innovando en la forma de acercar su valiosa colección al público, integrando propuestas experienciales que conectan con nuevos públicos a través de colaboraciones de alto nivel.
Es importante destacar que esta colaboración no solo ofrece una nueva forma de acercarse al arte, sino también una invitación a vivirlo con todos los sentidos. Una propuesta ideal para amantes del arte, viajeros exigentes y curiosos gastronómicos en busca de experiencias únicas en el corazón de Madrid.
