Del 27 de octubre al 2 de noviembre, Barcelona vuelve a vestirse de negro para celebrar la Foodie Black Week, el evento gastronómico que ya se ha consolidado como el Black Friday de la restauración. En su tercera edición, la cita se expande por primera vez más allá de la capital para llegar también a diversas localidades del área metropolitana, con el objetivo de acercar la riqueza culinaria a todos los públicos y dinamizar el sector hostelero.
En sus anteriores ediciones, el festival reunió a más de 450 establecimientos, atrajo a más de 200.000 comensales y generó un impacto económico cercano a los 6 millones de euros. Este año, la previsión es superar esas cifras.
Una semana para saborear, descubrir y disfrutar
Inspirada en la tradición de la Black Week neoyorquina, esta cita ofrece durante siete días una oportunidad única para explorar la diversidad gastronómica de Barcelona y alrededores. Restaurantes, hoteles, bares, coctelerías, cafeterías, mercados y locales de ocio nocturno desplegarán menús especiales, promociones exclusivas y propuestas innovadoras para conquistar a los paladares más curiosos.
«Queremos inspirar a la gente a descubrir lugares nuevos y generar un impacto económico significativo para el sector», explica Marc Miramontes, creador de la Foodie Black Week. En esta edición, además, el evento contará con un padrino de excepción: el cocinero y comunicador Arnau París (MasterChef), que aportará su frescura y carisma.
Oportunidad única para hosteleros
La participación en la Foodie Black Week es totalmente gratuita para los establecimientos, que pueden inscribirse a través de la web oficial. Cada local diseña su propia propuesta sin limitaciones, lo que supone beneficios directos: mayor facturación, visibilidad y fidelización de nuevos clientes.
Además, los hosteleros cuentan con ventajas añadidas gracias a las marcas patrocinadoras –bodegas, distribuidoras y empresas de alimentación– que ofrecen descuentos y beneficios exclusivos. En ediciones pasadas, muchos participantes destacaron la afluencia de nueva clientela y la mejora de resultados en una semana que, habitualmente, registra menor actividad.
Una red de apoyo que impulsa la gastronomía
La Foodie Black Week es el primer evento diseñado por y para restauradores, y cuenta con el respaldo de instituciones públicas, asociaciones y gremios. Entre sus apoyos destacan el Ayuntamiento de Barcelona, Santa Coloma Gastronòmica, la Generalitat de Catalunya (con el impulso de Catalunya Regió Mundial de la Gastronomia 2025), la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició, la Cambra de Comerç de Barcelona y el Gremi de Restauració, entre otros.
A esta lista se suman grandes firmas del sector como Makro, DO Penedès, Tequila Patrón, Martini, St-Germain y muchas más, consolidando el evento como un auténtico escaparate gastronómico internacional.
México, protagonista invitado
En esta tercera edición, el país invitado será México, con un foco especial en los estados de Puebla y Jalisco. Su vibrante gastronomía se celebrará con actividades culturales, menús temáticos en restaurantes y la presencia de una delegación política y empresarial mexicana.
Un puente culinario que permitirá al público descubrir desde los intensos moles poblanos hasta la riqueza tequilera de Jalisco, en un diálogo directo con la cocina catalana.
